Por Luis Davelouis Lengua
El pobre desempeño de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), que ha caído en lo que va del año alrededor de 26%, ha afectado de manera considerable los rendimientos de los fondos mutuos y de los fondos de pensiones. Ello ha forzado a más de un inversionista a preguntarse si debería pasar sus ahorros desde su fondo mutuo o fondo voluntario en una AFP, a una cuenta de ahorro o de plazo fijo en alguna institución financiera, donde, más allá de la rentabilidad que pueda esperar, al menos le aseguren que conservará el capital con el que ingresó.
La pregunta es más procedente ahora, dado el rebote de casi 8% que la bolsa ha experimentado en los últimos días. Recordemos que el índice general de la BVL tocó su mínimo del año el 15 de este mes, al llegar a ubicarse 33,14% por debajo del índice de cierre del 2007.
HABLAN LOS EXPERTOS
El resultado de las inversiones es también un tema de oportunidad, como opina el director de proyectos de Enfoca y ex gerente de inversiones de AFP Horizonte, Pablo Moreyra, al ser consultado si es recomendable salir de los fondos en este momento.
"Si no te saliste hace mes y medio, antes de la caída fuerte, este no es momento de salir. Más bien, si no estás dentro, podría ser momento de pensar en entrar", sugiere. La idea de Moreyra tiene sentido: en un depósito a plazo fijo al ahorrista le tomaría ocho años recuperar su dinero si decidiera realizar una pérdida de 30%. Esto es, resignarse a perder y liquidar la inversión. Ni hablar, ¿no?
"La BVL se cayó porque muchos fondos mutuos empezaron a vender acciones para comprar instrumentos de renta fija. La oferta, en una bolsa de montos negociados pequeños, donde los instrumentos de inversión son escasos y con las AFP prácticamente ausentes en el lado de la demanda produjo una sobrerreacción que puede, y muy bien, darse en el sentido inverso. Como de hecho lo ha sido en los años previos", dice Moreyra.
No hay que perder de vista, además, que algunos bancos de inversión ya empiezan a mirar la plaza limeña como una oportunidad de gran potencial pues, pese a las desavenencias mencionadas, los fundamentos macroeconómicos del país son más importantes que los accidentes coyunturales.
Carlos Sotelo, gerente general de Credifondo, opina que lo importante es fijar la inversión en el mediano o largo plazo y, por lo tanto, recomienda quedarse en su fondo y tratar de manejar la ansiedad que le produce el mirar su saldo en la pantalla todos los días.
"Existen modelos de inversión con márgenes de riesgo de pérdida de entre 15% y 20%. Por ejemplo, en un perfil de inversión fuerte (100% acciones) se requeriría un plazo de permanencia de algo más de cuatro años para asegurar, con una probabilidad de alrededor de 80%, el capital inicial", comenta. En simple: si se queda lo suficiente, recuperará lo que ha perdido y probablemente ganará al final.
¿Y SI NO ESTAMOS DENTRO?
Pero, si de mirar más allá de lo evidente se trata, aquí va una recomendación universal: nunca invierta el dinero que necesitará para pagar alguna necesidad u obligación . Debe tener un orden de prioridades y la certeza de cuánto dinero necesita para vivir, cuánto puede ahorrar y, de esto último, cuánto está dispuesto a arriesgar según su disposición a tomar riesgos.
"Antes de decidirse a invertir debe tener una estrategia que considere el total de sus ingresos y gastos, su perfil de riesgo, lo que planea hacer con su dinero y el plazo que está dispuesto a esperar", explica Moreyra. Sotelo agrega que un fondo mutuo o voluntario permite invertir de manera profesional diversificando el riesgo y pensando en el largo plazo.
Como se observa en el gráfico, para el caso de los fondos mutuos, existen cinco perfiles de riesgo diseñados tomando en cuenta las necesidades cada persona según su edad y nivel de ingreso. Para una persona joven, con un ingreso de S/.5.000, se recomienda una inversión homogénea en los cinco tipos de fondo. Incluso, hasta los 30 años se podría hacer una inversión mayor en los fondos más agresivos, pues la rentabilidad esperada en el largo plazo es mucho mayor que aquellos más conservadores.
Por el contrario, una persona mayor debería buscar preservar su capital e invertir con un horizonte de más corto plazo en fondos más seguros. En ambos casos, la rentabilidad será mucho mayor que tener su dinero guardado en algún plazo fijo o debajo de su colchón.