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HAY QUE ESTAR PREPARADOS

Cambios inusuales en el clima alteran registro de enfermedades

Males endémicos y neumonías se incrementaron fuera de temporada. OPS advierte que el cambio climático tendrá más impacto en ciudades pobres

Por Elizabeth Salazar Vega

En el asentamiento humano Ciudad de Gosen, en Villa María del Triunfo, los cerros encierran las casas a una especie de refrigeradora que por estas fechas no supera los 12° de temperatura, en desafío absoluto a los 18° que se registra en promedio en otros puntos de la ciudad. Pero en los últimos meses Norma Achihuamán y sus dos pequeños han percibido algo extraño, como si sus cuerpos se hubieran olvidado a convivir con el frío.

En Independencia, el panorama no es tan distinto: el frío incide con fiereza en los cuatro cuerpitos afiebrados que aguardan su turno en el pasillo carente de techo. Sus rostros, así como los de sus madres, son conocidos para la única doctora que atiende en el turno tarde de la posta Ermitaño Bajo. Para ellas, quienes lidian con los inviernos en la Asociación de Vivienda 1 de Mayo, el anuncio de brillo solar no es motivo de alegría: saben que sus pequeños se liberarán de las chompas y eso las obligará a invertir los pocos soles que tienen en llevarlos al centro de salud.

El ingeniero meteorólogo Sixto Flores, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), confirmó que durante los dos últimos meses, sobre todo julio, el ligero calentamiento del mar en 1,5 grados Celsius por encima del promedio habitual fue el causante de variaciones inusuales de la temperatura, es decir, descensos bruscos de temperatura, brillo solar o noches con viento y lluvia, pero dice que aún es difícil señalar que la causa se deba al cambio climático.

Las variaciones del clima han dejado su huella en los registros epidemiológicos que semanalmente realiza el personal del Ministerio de Salud (Minsa): las cifras revelan un incremento de enfermedades respiratorias y males endémicos como la malaria, dengue y verruga, en temporadas que se supone debe haber menos casos o en ciudades que eran ajenas a la presencia de insectos portadores.

Para el Minsa, la temporada de frío empieza la última semana de abril, fecha en la que inician las campañas de prevención y refuerzan la dotación de medicinas en puestos de salud; sin embargo, las cifras que maneja la Oficina General de Epidemiología revelan que en Lima hubo un incremento de los casos de neumonía en niños y adultos mayores antes, es decir, durante lo que se suponía era verano. En el caso de menores de 5 años hubo 3.732 de neumonías registradas versus 2.785 que se anotaron en el 2007 y 2.984 que hubo el 2006; lo que sí habría que destacar es que durante el invierno el número de casos fue menor al de otros años, lo cual se debe a que hubo una atención oportuna para evitar que los males respiratorios se compliquen, según indicó Gladys Ramírez, directora de esta oficina.

La misma estadística revela que los males respiratorios aumentaron en zonas de la selva, donde no es frecuente la sensación de frío, mientras que el aumento gradual de la temperatura en regiones que eran frías ha permitido que en los últimos 20 años los zancudos transmisores de la malaria, el dengue y la bartonelosis extiendan su hábitat natural. "Este año hemos encontrado al vector de la bartonelosis en ciudades altas de Áncash cuando su zona habitual es la Amazonía", agrega Ramírez.

Pero, como señala Iván La Negra, especialista en política ambiental, estas variaciones no se desataron un año atrás ni pueden atribuirse directamente al cambio climático. "Una cosa es la variación climática común que se mide anualmente y otra la producida por el calentamiento global que se calcula en décadas. No se puede descartar que los cambios que perciben los limeños en los últimos años se deba a este factor, pues la evidencia científica demuestra que sí hay variación del clima por el efecto invernadero. En el caso de Lima habrá mucho más frío, pero el principal riesgo que corremos es afrontar una sequía por la pérdida de glaciares".

ESTAMOS ADVERTIDOS
Según un informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en abril de este año, el cambio climático es el responsable de unas 150.000 muertes anuales, cifra que se duplicaría para el 2030 de mantenerse la tendencia actual.

Entre los eventos climáticos que pueden impactar en la salud humana se cuenta la aparición o brotes de enfermedades infecciosas (malaria, dengue, diarreas, infecciones respiratorias), la proliferación de agentes transmisores de enfermedades (insectos, ácaros, roedores), la contaminación del agua y de los alimentos, el aumento de la desnutrición, mayor incidencia de enfermedades por la polución del aire y lesiones físicas por ocurrencia de desastres naturales. Las familias de menores recursos serán las más afectadas.

Para Rosa Vilca, encargada de la Dirección de Salud de las Personas del Minsa, este futuro exigirá reforzar los puestos de atención primaria, pero sobre todo modificar el acceso y las costumbres de la población respecto de la prevención (vacunas, alimentación, chequeos oportunos). Especialistas consultados coinciden en que este reto solo se afrontará con más inversión en salud, un mejor diagnóstico, buena dotación de medicamentos y personal mejor preparado.

LAS CIFRAS
50
pacientes diarios se atienden en promedio en la posta de Ermitaño Bajo, en Independencia, por infecciones respiratorias. Esta solo cuenta con dos médicos en el día y uno en la tarde.

9.628
casos de asma en menores de 5 años fueron atendidos en San Juan de Lurigancho, a diferencia de Jesús María, donde hubo 230. La acumulación de contaminantes atmosféricos agrava el problema en el distrito de Lima este.

1,4 oC
se elevó la temperatura promedio de la capital en los últimos 30 años. Según la tendencia, Lima tendrá veranos más calurosos.

16
regiones del país registran ahora bartonelosis o verruga, entre ellas zonas ribereñas al Rímac.

DEL CONSULTOR
Tenemos que prepararnos*
El clima de Lima es de por sí sumamente húmedo y más con los cambios climáticos. Respiramos gotitas invisibles y también alergenos que producen reacciones alérgicas en algunas personas predispuestas. Esta es la época de los cuadros asmáticos, la rinitis y los resfríos, que a veces se pretende solucionar con medicamentos inadecuados y hasta peligrosos. Hay que orientar a la población en este sentido, porque muchos peruanos suelen enfrentar los estornudos, la tos o un dolor de garganta con antibióticos.

El calentamiento global tiene un efecto muy interesante en la región andina, al cual no se le ha dado importancia, y es su coincidencia con la aparición de enfermedades como la verruga peruana o bartonelosis. Esta enfermedad es producida por mosquitos que hemos visto propagarse en zonas donde antes no se les hallaba, debido a los cambios de temperatura. Casos de bartonelosis se conocían en la zona de Ricardo Palma, pero no en Chosica y Chaclacayo, como vimos el año pasado.

La población debe conocer estos problemas para tomar previsiones. Con el regreso de los días de calor la bartonelosis podría retornar, y a lugares donde antes no se producían.
* URIEL GARCÍA. Ex ministro de Salud

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