Complicado es el trabajo que le espera a la comisión multipartidaria instalada anteayer y encargada de evaluar la problemática de las comunidades nativas, reconoció ayer su presidenta, la congresista Gloria Ramos (No Agrupados).
Ella se reunirá entre hoy y el viernes con los representantes de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) y de la Confederación de Nacionalidades Amazónicas del Perú (Conap) para recibir los aportes que permitan elaborar un plan de trabajo integral, el cual sería presentado el próximo martes.
"Nuestra labor recién comienza y tenemos que examinar cuidadosamente los aspectos que realmente afectan a las comunidades amazónicas. No se trata solo de derogar decretos, hay que escuchar la propuesta que ellos tienen para insertarse al desarrollo", refirió.
Ramos sostuvo que su primera reunión será con el dirigente nativo Alberto Pizango, presidente de Aidesep, organización que --según la legisladora-- agrupa a más del 60% de las comunidades amazónicas.
"Ellos han sido los más vulnerables frente a la imposición de los decretos legislativos 1015 y 1073. Por ello queremos escucharlos primero, saber de sus propuestas para insertarse paulatinamente en la modernidad", justificó Ramos.
Un tercer decreto legislativo, el 1064, también se ha convertido en un problema, según la parlamentaria, debido a que las empresas ya no requieren del acuerdo previo con las comunidades para la explotación de recursos. "Este es también otro tema por examinar", dijo Ramos.
Respecto al pedido de la legisladora humalista Hilaria Supa para examinar el tema de las comunidades campesinas en general, Ramos recordó que para ello existen otros grupos de trabajo, lo cual no quiere decir --según ella-- que se quiera soslayar la problemática que también afecta a las poblaciones andinas.
"Por lo pronto, nuestro trabajo puntual es ver cómo se han visto afectados los pueblos de nuestra Amazonía con los decretos 1015 y 1073", comentó.