Por Raúl de Andrea*
La naturaleza dual de los seguros de vida los lleva a proteger a los asegurados de las contingencias mediante la transferencia de riesgos, pero también a convertirse en instrumentos de ahorro a largo plazo. Así, estos seguros contribuyen al crecimiento económico del país y a una asignación eficiente de los recursos. Al elegir uno, debemos considerar lo siguiente:
Definir el tiempo que necesita estar asegurado: un seguro de vida no tiene por qué ser vitalicio, se puede contratar por un período determinado. Verifique inicio y fin de la cobertura contratada, especificados claramente en la póliza. Tener presente que cuando la cobertura del seguro finaliza a una edad avanzada, le será difícil renovarlo o contratar uno nuevo. Examine si existe alguna reducción de capital a una determinada edad. Es importante considerar el capital asegurado, hasta qué edad lo cubre y el costo. Verificar si hay carencias y franquicias estipuladas en la póliza y si estas se adecúan a sus necesidades.
En los seguros de vida con ahorro, tenga en cuenta la tasa de interés a la que se efectúa la proyección.
* Gerente general de la Asociación de Compañías de Seguros