Buenos Aires [EL COMERCIO]. En Argentina el discurso es de otro planeta. Comparado con el Perú, claro. Mientras aquí seguimos buscando el equipo, en Buenos Aires ya empezaron los disgustos con el equipazo que ganó el oro en Beijing.
Carlos Tevez, titular para esta tarde contra el puntero de la Eliminatoria, Paraguay, reflexionó sobre el tema a comienzo de la semana: "Le debemos una alegría a la gente, que no solo quiere ganar, sino vernos jugar bien. Vernos dar espectáculo para que se divierta".
Porque en Argentina la gente quiere divertirse. Hace 48 horas se agotaron las populares del Monumental de River. Es hora de la fiesta, dicen los medios. De saborear el bicampeonato olímpico con la gente.
Delante estará Paraguay, la mejor selección de las Eliminatorias. El equipo que dirige Gerardo Martino marcha líder en la tabla de posiciones, hizo 13 de 18 puntos posibles, le marcaron apenas un gol y anotó 13. El delantero guaraní Roque Santa Cruz dijo ayer que el encuentro de hoy en Núñez "va a ser muy atractivo", debido a que su selección no se conformará con un empate.
"Tengo la impresión de que será un gran partido, lindo para verlo y jugarlo", comentó el futbolista del Blackburn Rovers inglés en la concentración del equipo paraguayo, en las afueras de la capital argentina.
Alfio Basile, entrenador de la albiceleste, cree en el planteamiento ofensivo de la albirroja: "Le creo a Martino cuando dice que va a atacar. Tiene con qué".
Más allá de la constelación que iluminará a Argentina (Messi, Riquelme, Agüero), Basile tuvo palabras de elogio para un jugador con nombre divino: Ángel di María. "Pasó a ser la joyita de la semana", dijo sobre el Sub 20, que hoy arranca. Y dicen que va a romperla.