Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. No hay duda de que las elecciones presidenciales de este 4 de noviembre serán históricas. No solo porque por primera vez se enfrentan un joven senador afroamericano y un héroe de guerra de 72 años, sino por las polémicas originadas tras la elección de los postulantes vicepresidenciales de ambos bandos.
Tanto Barack Obama como John McCain han elegido como compañeros de fórmula a personajes marcados por el destino. En el primer caso, Joseph Biden es más recordado como 'copión' de discursos, mientras que la desconocida Sarah Palin ganó sus mejores pergaminos como reina de belleza de Alaska.
Tras dos semanas de las convenciones demócrata y republicana, y a solo nueve semanas de los comicios, los intríngulis familiares de los postulantes han terminado por opacar los graves problemas que vive el país, como la recesión económica y la guerra en Iraq.
Lo sorprendente es que el clima electoral en Estados Unidos se encuentra en su máxima efervescencia, pero muy pocos están interesados en el contenido político de las propuestas presidenciales. Ahora todos quieren conocer detalles del discurso copiado años atrás por el demócrata Biden y del embarazo precoz de Bristol Palin, de 17 años, una de las hijas de la postulante republicana.
Estos elementos están siendo distorsionados por un sector de la prensa, al punto que se han convertido en 'ingredientes' de un típico 'culebrón' de novela televisiva.
Nadie habla del contendido del mensaje de Barack Obama cuando aceptó la nominación presidencial la semana pasada, que coincidió con el aniversario 45 del histórico discurso "I Have a Dream", de Martin Luther King, ni tampoco se destaca el incondicional respaldo político de Hillary Clinton a la campaña de su ex rival en las primarias.
Todo ha sido eclipsado por un show mediático de grandes proporciones, en los que se enfatiza que Obama nació en Hawái, que se crio fuera del territorio estadounidense y que podría tener una oculta simpatía por la religión musulmana. De McCain se destaca que ya está anciano para dirigir el país, que nació en Panamá (en zona bajo jurisdicción estadounidense) y que de fallecer durante su mandato dejaría el poder a una mujer inexperta.
COPIÓN Y FUTURA ABUELA
Joseph Biden, actual presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, siempre fue considerado una de las voces más influyentes del Congreso. Todos reconocen sus virtudes políticas, su buena educación y su sentido del humor para suavizar los más encendidos debates.
Pero desde que fue nominado como compañero de Barack Obama sus errores del pasado afloraron de forma 'mágica'. La misma noche de su nominación, sus rivales republicanos visitaron diferentes canales de televisión para recordar que en 1988 Biden fue precandidato por el Partido Demócrata y prometió renovar "la fuerza del idealismo en la sociedad estadounidense".
Sin embargo, Biden tuvo que abandonar la carrera electoral tres meses después, cuando se descubrió que copió frases del discurso de un líder del Partido Laborista británico. Ese error determinó que algunos analistas políticos lo empezaran a llamar de forma sarcástica "copión".
En el bando republicano, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, se ganó el 'premio mayor'. Ella debió cambiar su discurso político para presentarse como una madre con los pies en la tierra y con deseos de transformar Washington, a pesar de haber vivido siempre en una ciudad de menos de 7.000 habitantes.
Ella prefirió proyectar una imagen más maternal y moderna, luego de que se revelara que su hija de 17 años estaba embarazada y se hicieran públicos algunos detalles de una investigación sobre presunto abuso de poder en Alaska.
Palin presentó durante la convención republicana a su marido y sus cinco hijos, uno de los cuales sufre síndrome de Down. Pero Bristol, la hija mayor, lució por primera vez su embarazo y estuvo al lado de su novio y futuro esposo, Levi Johnston, de 18 años.
Tan pronto concluyó el discurso de aceptación de Sarah Palin, la organización Planned Parenthood, que favorece una educación sexual responsable, dijo que unas 750.000 adolescentes quedarán embarazadas este año en Estados Unidos, y al menos una de cada cuatro jóvenes tiene una enfermedad sexual contagiosa. El Instituto Guttmacher, que también aboga por la financiación pública de clínicas de planificación familiar, indicó que --según sus cálculos-- de 1,4 millones de embarazos indeseados, unos 600.000 iban a terminar en aborto anualmente.
Tan pronto estalló la controversia sobre el embarazo juvenil de Bristol Palin, la Iglesia Católica reiteró su posición sobre el aborto y la fidelidad en el matrimonio. Deirdre McQuade, directora adjunta de Política en el Secretariado Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, señaló que el aborto es el ataque directo contra la vida humana inocente más extendido en el país.
Además, puntualizó que los católicos no son los únicos que se oponen al aborto. Precisó que los medios "The New York Times", MTV y CBS News patrocinaron una encuesta en el verano del 2007 y encontraron que el 62% de jóvenes adultos rechaza el aborto libre.
EXIBEN DEBATE SERIO
Pero los llamados para debatir los temas de fondo en estas elecciones, como la necesidad de una reforma migratoria o la crisis económica, se hicieron más evidentes esta semana en la capital estadounidense al término de las convenciones partidarias.
Para J. Kevin Appleby, experto en asuntos internacionales vinculado a la Universidad George Washington, la reforma migratoria integral representa una solución humana a la crisis y debe entenderse, también, como una cuestión moral. Indicó que los votantes tienen la responsabilidad de estudiar estos temas antes de ir a las urnas.
SEPA MÁS
4Ante el amarillismo periodístico de los últimos días, John McCain expresó el jueves, cuando aceptó la nominación presidencial republicana, que todos los estadounidenses deben velar por la subsistencia de "los ideales y el espíritu de pueblo libre" de la nación.
4"Tengo buenos antecedentes y las cicatrices para probarlo", afirmó el héroe de la guerra de Vietnam.