Nueva York [AGENCIAS]. Es menos agraciada que su compatriota Ana Ivanovic, pero igual de talentosa, o incluso más. Jelena Jankovic lo ha demostrado estas dos semanas en el US Open, en el que finalmente ha logrado algo que se le estaba haciendo complicado: alcanzar su primera final de Grand Slam.
Hasta ahora, llevaba un récord adverso de 0-4 en semifinales de los torneos más importantes del calendario. Hoy será su primera vez y, además de la corona del US Open, está en juego el primer puesto del ránking en el tenis femenino, un puesto que ha cambiado de manos varias veces a lo largo de la temporada.
Ayer la serbia acabó con su mala racha a costa de la rusa Elena Dementieva, que cayó en dos sets (6-4, 6-4).
Su rival, que definió apenas un par de horas después, será Serena Williams, quien dio cuenta de Dinara Safina con facilidad (6-3 y 6-2).
A diferencia de Jankovic, Serena es ya una veterana que ha ganado en dos oportunidades este torneo (1999 y 2002) y va por la tercera. Además, jugará de local.
Pero ayer la estrella fue Jankovic, que tuvo muchos problemas al inicio del partido (perdió ocho de los primeros nueve puntos y se dejó quebrar el servicio), pero luego supo tomar el control y ganó la primera manga.
Tuvo otro bache al inicio del segundo set, y nuevamente estuvo 2-3 abajo con el servicio en contra, y nuevamente pudo remontar, con ayuda de su rival, que cometió demasiados errores no forzados.
"Como pueden ver, tengo lágrimas en mis ojos. Estoy un poco emocionada por estar en la final", contó Jankovic al final del partido.
Hoy, si gana, podrá emocionarse mucho más.
EN VARONESNadal se juega el pase a su primera final de US Open. Por lo pronto, su número 1 del mundo está consolidado.