Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. España no variará su política de contrataciones de extranjeros desde sus países de origen. Así lo dejó claro ayer María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta del país, con lo que corrigió al ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, quien, la víspera, había afirmado que no autorizaría este tipo de contrataciones para el 2009.
La declaración de Corbacho fue criticada en avalancha por sindicatos, asociaciones de inmigrantes y la oposición. Resulta revelador que los empresarios hayan sido los primeros en pedir que se siga contratando a extranjeros, ya que los españoles no quieren realizar trabajos en los sectores de agricultura, albañilería u hostelería.
La vicepresidenta señaló que "no hay iniciativa distinta: inmigración legal y ordenada en función de las necesidades del mercado laboral. El mercado laboral es lo único que cambia, pero no la política".
Los peruanos no pasan por la aprobación mencionada por el ministro (el Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura), por lo que, en cualquier caso, seguirán siendo contratados al margen de la situación del empleo en España.