PACIENCIA. No tiene cura, solo se trata con remedios
Antiguamente se creía que la migraña era una enfermedad psicológica. Craso error. Un psicólogo con sus terapias maravillosas y todo no podría calmar un problema neurológico. Los desinflamantes, en cambio, sí proporcionan --en mayor o menor medida-- un alivio a los pacientes.
Ahora bien, tampoco crea que los desinflamantes en cuestión son mágicos. Hay pacientes que no se confortan con nada. Como explica el doctor Camilo Contreras, neurocirujano de Jockey Salud, hay tres tipos de migraña: la común, la clásica y la complicada. La primera cede a los analgésicos que se venden sin receta médica. La segunda se anuncia con síntomas previos (se ven luces, puede haber náuseas, dolor de barriga, etcétera) y se asocia a alteraciones de las funciones neurológicas (ceguera de un ojo, por ejemplo) que desaparecen a las 24 horas. Y la tercera es igual que la clásica, solo que la alteración de la función neurológica puede durar un mes. Afortunadamente, es la menos frecuente.
Todos tenemos cierta idea de lo que es una migraña, pero para que no queden dudas, el doctor Martín Gavidia, neurólogo del hospital Edgardo Rebagliati, la describe así: "Produce un dolor pulsátil e intenso en la mitad de la cabeza, derecha o izquierda indistintamente, se presenta con intolerancia a sonidos o a la luz y puede venir con náuseas y vómitos. Puede durar unas horas o días, y es de carácter recurrente".
Si usted tiene estos síntomas, puede tener migraña. El diagnóstico es clínico, es decir, el médico la descubre cuando el paciente narra sus dolencias. A veces se hace un estudio de imágenes: resonancia o tomografía, pero solo cuando se sospecha de una cefalea producida por otro problema (un tumor, por ejemplo).
Puede dar a cualquier edad, pero es más frecuente que se presente entre los 10 y 46 años. Y es más común en mujeres, porque tiene que ver con cambios hormonales de la menstruación.
Atención
4Según el doctor Camilo Contreras, pueden de-sencadenar una crisis de migraña los alimentos que contengan tiramina (vino rojo, queso curado, pescado ahumado, hígados de pollo), glutamato monosódico o nitratos (tocino, salchicha, etc.).
4Como explica el doctor Martín Gavidia, hay que atacar las crisis apenas se presentan: con analgésicos comunes. En casos severos se usan triptanos, pero solo si el paciente no tiene enfermedad cardiovascular. El tratamiento preventivo es para quienes tienen tres o más crisis al mes, se usan fármacos como amitriptilina, propanadol y, los más recientes, anticonvulsivos.