BOLIVIA. PAÍS DIVIDIDO
LA PAZ [EFE]. Grupos de opositores al Gobierno de Bolivia cerraron ayer las fronteras con Brasil en la región de Santa Cruz (este), y anunciaron la expulsión de los cooperantes y funcionarios cubanos y venezolanos que trabajan en los departamentos autonomistas.
"Los ingresos a Brasil y las aduanas están cerrados, y las oficinas de migración fueron tomadas en las provincias cruceñas que hacen frontera con el mayor país de América Latina", dijo el presidente de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), David Sejas.
El dirigente juvenil, además, adelantó que la medida se radicalizará y se extenderá al resto de regiones opositoras.
EXIGENCIA
Con los bloqueos de carreteras en las regiones de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando, la oposición exige la devolución de los ingresos por un impuesto petrolero, recortados a las regiones para pagar una ayuda directa a los mayores de sesenta años.
Estas acciones, que en algunos casos han derivado en ocupaciones violentas de instituciones estatales y cortes en las rutas a Argentina, Paraguay y Brasil, las impulsan prefectos (gobernadores) y responsables cívicos de cuatro departamentos de mayoría opositora.
El bloqueo de carreteras en el oriente y el sur de Bolivia que tiene vigencia desde hace quince días ha provocado una grave crisis en la provisión de combustibles en las cuatro regiones.
Sejas informó que se ha dado un plazo de tres días a los médicos y pedagogos cubanos y al personal venezolano que trabajan en Beni, Pando, Tarija y Santa Cruz para que salgan de esos departamentos, porque quieren que sean territorios libres de comunismo.