¿AMENAZA?
MOSCÚ [REUTERS]. En lo que será la primera gran maniobra militar cerca de Estados Unidos desde los tiempos de la Guerra Fría, el Gobierno Ruso informó ayer que enviará un barco de guerra con capacidad nuclear al Caribe para realizar ejercicios navales junto con Venezuela.
Funcionarios rusos negaron que la misión estuviera ligada al despliegue de navíos de guerra estadounidenses en el Mar Negro, pero la operación se realizará en momentos de alta tensión entre Moscú y Washington por el conflicto en Georgia.
La Casa Blanca ha minimizado la importancia de estos ejercicios con Caracas, uno de sus principales abastecedores de crudo y duro detractor de su política exterior y comercial, previstos para finales de noviembre o diciembre.
Rusia criticó duramente a Estados Unidos por el traslado de un buque de comando y otras dos embarcaciones a Georgia, en su frontera del sur, para enviar ayuda y manifestar su apoyo al presidente georgiano, Mikheil Saakashvili, después de que Moscú mandara tropas a esa región.
El líder del Kremlin, Dimitri Medvedev, preguntó el sábado cómo se sentiría Washington si ellos enviaran ayuda humanitaria al Caribe usando su propia Fuerza Naval.
El portavoz de la cancillería rusa, Andrei Nesterenko, señaló que la misión naval a Venezuela incluiría al crucero de batalla con capacidad nuclear Pedro el Grande, uno de los barcos de combate más inmensos del mundo.
El destructor más moderno de Moscú, el Almirante Chabanenko, también navegará hasta el Caribe junto con otros barcos, entre ellos un buque petrolero.
Rusia negó que la maniobra fuera en represalia a la acción estadounidense en Georgia. "Estamos hablando de un evento planeado sin vinculación con las circunstancias políticas actuales y de ninguna manera lo relaciono con los eventos en Georgia", dijo Nesterenko en conferencia de prensa. "Los ejercicios no se dirigirán contra los intereses de un tercer país", añadió.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, quien ha amenazado en varias ocasiones con cortar el suministro petrolero a Estados Unidos, dijo durante una visita a Moscú en julio que aviones o barcos de guerra rusos eran bienvenidos en su país.
"Si algún día una flota rusa llega al Caribe, izaremos banderas, tocaremos tambores y pasaremos el himno nacional de Venezuela y de Rusia, porque se trataría de la llegada de un amigo", aseguró entonces.