El consejo directivo del Ositrán escuchó ayer a las operadoras ferroviarias del país para conocer su punto de vista respecto de la pertinencia de usar el mecanismo de subasta de frecuencias en la ruta Cusco-Machu Picchu.
Perú Rail y Fetransa, empresas vinculadas que hoy tienen el monopolio del servicio en la vía, exigen que las nuevas operadoras compitan con Perú Rail en una subasta que da como ganador a quien ofrezca pagarle más a Fetransa por el uso de la vía. Un sistema que para Inka Rail y Andean Railways, empresas que piden entrar, va contra ellas.
Más allá del sustento legal (el proceso en sí es un pedido de interpretación del contrato de concesión), el Ositrán pidió un sustento económico. Hugo Santa María, de Apoyo Consultoría, argumentó por Perú Rail que siempre existirá un punto en el que esta empresa, ante una propuesta de pago mayor de otro postor, dejará la frecuencia.
Este argumento es considerado teóricamente válido por Juan Alberto Forsyth, de Inka Rail, pero --dice-- no lo usaría. Según sus cálculos, ante la diferencia de tarifas en las frecuencias que hoy opera Perú Rail, para que deje la frecuencia habría que ofrecer un aumento de 1.833% en el pago a Fetransa, algo que quebraría a quien lo ofrezca. El Ositrán tomará una decisión en el siguiente consejo directivo, que se daría la próxima semana.