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ESPECIAL. MAPA ENERGÉTICO LATINOAMERICANO

Los países sudamericanos buscan fuentes alternativas de energía

La inestabilidad del petróleo abre paso a otras opciones más eficientes. El crudo sigue bajando y ayer se ubicó en US$102,5 por cada barril

Por Manuel Marticorena

Si detuviera su auto en una estación de Venezuela y pretendiera llenar su tanque con 12 galones de gasolina, no tendría que sacar del bolsillo más allá de dos dólares. Así, con precios sumamente bajos, los pobladores de este país caribeño son los que menos sienten el impacto de los vaivenes del precio internacional del crudo porque, como se sabe, el gobierno de Hugo Chávez ha establecido una política de precios en base a una economía sustentada en lo que más tienen: petróleo, recurso que no es eterno.

En el primer semestre de este año, Petróleos de Venezuela (PDVSA) registró un promedio de ingresos diarios de US$266 millones, con un promedio de producción de 2,8 millones de barriles diarios, según señalan fuentes oficiales; aunque la Agencia Internacional de Energía dice que la producción estaría en declive y que sería de dos millones.

La suerte de Venezuela no la tienen todos los países. Según información del Grupo de Diarios de América (GDA), Colombia y Ecuador, pese a ser superavitarios en la producción de crudo, están en problemas. Colombia está intentando salir de una política de subsidios de los combustibles --aplicada desde el 2000-- y que la está obligando a desembolsar US$0,66 por cada galón de la gasolina de 84, cuyo precio aproximado es de US$3,61 (en el Perú es de alrededor de US$4).

Colombia no carece de este recurso. Recientemente la producción de crudo colombiano (de 600 barriles por día) se ha recuperado y existe la esperanza de que la intensa actividad exploratoria en su territorio permita ampliar su autosuficiencia.

El caso de Ecuador y Brasil es particular, pues pese a producir suficiente crudo, deben importar gasolinas. Mauricio Tolmasquin, presidente de Investigación Energética de Brasil, indica que este país está obligado a importar gasolinas debido a que su infraestructura en refinería solo procesa crudo liviano y lo que tiene en el subsuelo es pesado. En tanto, Ecuador no tiene capacidad para procesar su propio crudo y debe importar el 30% de los derivados que requiere este país.

Por su parte, Chile y Perú son importadores netos de petróleo. El país del sur tiene una dependencia alta de recursos energéticos foráneos (en especial el gas natural y petróleo), ya que el 72% de recursos que forman parte de su matriz energética viene del exterior. En tanto, el Perú tiene un 35% de dependencia externa, y la esperanza local es que esto se reduzca a su mínima expresión cuando en el 2010 empiece a producir petróleo en el lote 67 (Loreto), donde la petrolera Perenco espera extraer 100.000 barriles diarios de crudo.

CAMBIO DE MATRIZ
La variabilidad del precio internacional del petróleo (que ayer siguió bajando y se ubicó en US$102,58 por barril) y la escasez de este recurso han llevado a que los países de la región intensifiquen la búsqueda de crudo, pero a la vez intensifiquen la generación de energía con recursos renovables (biocombustibles, geoenergía, hidroenergía y energía eólica). De esta manera, esperan reducir su dependencia del crudo, cuya escasez mundial se hace cada vez más evidente.

Brasil apunta, por ejemplo, a que el 50% de su matriz energética se surta con recursos renovables como los biocombustibles, que representan en la actualidad el 16% de la fuente energética, luego del petróleo, que disminuyó el último año a 36%.

Ecuador, igualmente, intenta que su producción eléctrica dependiente de hidrocarburos sea generada con otras fuentes como la geotérmica (vapores de zonas volcánicas) con cuatro proyectos eléctricos en marcha, según informa Alecksey Mosquera, ministro de electricidad de este país. Igualmente, Chile está a la búsqueda de fuentes geotérmicas e hidroeléctricas para reducir su dependencia de los hidrocarburos importados. Y el Perú cree que en el 2015 tendrá un tercio de su matriz energética en base a energía renovable. Esta tendencia ha llegado incluso a Venezuela. La petrolera PDVSA busca alternativas de producción agrícola para la producción de etanol.

Como señaláramos, el petróleo no es eterno y los gobiernos sudamericanos, al parecer, ya lo advirtieron.
* Con información de los integrantes del Grupo de Diarios América (GDA)

DEL CONSULTOR
Sustentados en recursos propios*
Las crisis energéticas de los años 70 y 80, por los embargos petroleros árabes, obligaron a los países importadores de crudo a voltear la mirada hacia sus propias fuentes energéticas, sean tecnológicas (energía nuclear) o naturales (hídricos, carbón, geotermia, caña de azúcar, etc.). En Francia el 80% de su electricidad es generado por centrales nucleares, en tanto en Estados Unidos el 49% es suplido por centrales a carbón, mientras en Islandia y Centroamérica, el 17% lo hace en base al calor de sus volcanes. Ante los precios del petróleo y gas, así como la escasez del agua, hoy el mundo tecnológicamente desarrollado está retornando a la electricidad nuclear.

¿Y en el Perú? Seguimos desperdiciando los ingentes recursos hídricos de la Amazonía que se estima en más de 60.000 megavatios. Entretanto, continuamos quemando el gas natural, que es un recurso agotable.

La coyuntura energética actual por la que el Perú pasa requiere que recurra a sus fortalezas energéticas hídricas, eólicas, geotérmicas (sur volcánico) y solar; en los que el Gobierno ha avanzado en incentivarlas, pero no las ha difundido lo suficiente.
* Aurelio Ochoa Alencastre. Especialista en energía

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