La Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema evaluará el recurso de queja que interpuso la suspendida congresista Elsa Canchaya Sánchez con la intención de separar de su caso al juez Pedro Urbina Ganvini, quien la juzga por la presunta contratación irregular de Jacqueline Simón Vicente.
Canchaya había presentado el recurso contra los vocales de la Segunda Sala Penal Especial, José Ponce de Mier, Carlos Zecenarro y Josué Pariona, quienes habían rechazado en primera instancia el pedido de la desaforada parlamentaria para que otra Sala Suprema de mayor rango vuelva a revisar el pedido de separación contra Urbina Ganvini.
De prosperar el cometido de Canchaya, dicho vocal deberá ser reemplazado por otro magistrado supremo, quien continuará con el desarrollo del proceso.
Urbina Ganvini asumió el caso desde junio del año pasado y deberá determinar si Canchaya contrató o no de manera irregular a Jacqueline Simón Vicente, su supuesta empleada del hogar.
El cuestionamiento es que esta persona trabajaba también como asesora en su despacho legislativo, pese no contar con los requisitos necesarios para ocupar dicho cargo. Por lo tanto, se la acusa de haber cometido los delitos de nombramiento y aceptación ilegal para el cargo, estafa y falsedad genérica.
Sin embargo, los diversos recursos que viene presentando la procesada están dilatando su situación judicial.
Se le imputa, además, haber permitido que Simón Vicente cobrara cinco meses de sueldo, pese a que no acudió ni un solo día a laborar al Congreso.
Urbina Ganvini afirmó no haber cometido ningún tipo de infracción a la ley, por lo que se negó a ser separado del caso.
Canchaya, quien fue elegida por Unidad Nacional, asegura que Simón Vicente contaba con los requisitos necesarios para desempeñarse como asesora parlamentaria y que nunca laboró como niñera de sus hijos.