Ayer la Municipalidad de La Victoria publicó una norma que pretende combatir el desorden que causan las numerosas empresas de transporte interprovincial que tienen terminales en el distrito. La Ordenanza 062 prohíbe que los transportistas recojan o dejen pasajeros o carga en plena vía pública.
Las empresas que trasladan pasajeros y carga deberán contar, según el tamaño de su flota, con un local que tenga como mínimo entre 600 y 1.000 m2 y que facilite el acceso de personas discapacitadas.
Los locales deberán tener un patio de maniobras para realizar los giros de los buses, un área de atención al público, otra de venta de pasajes, un almacén para carga o encomiendas, una oficina administrativa y tres ambientes para los servicios higiénicos.
El Concejo de la Victoria exigirá estos requisitos para otorgar nuevas licencias. Los operadores actuales tendrán un plazo de seis meses para adecuarse.
La norma prohíbe también que la vía pública sea ocupada por filas de taxis informales que esperan a los viajeros.
INFORMALIDAD
Según datos de la municipalidad distrital, 327 empresas de transporte interprovincial de pasajeros y de carga tienen su sede en el distrito; sin embargo, solo el 20% de ellas cuenta con autorización del municipio.
"La mayoría se inscribió solo como agencia de viaje, pero realiza embarques y desembarques, lo que obstruye el tránsito", informó Lucía Ledesma, gerente de Desarrollo Urbano de esa comuna.
En una ordenanza anterior, el concejo estableció las rutas que deben seguir los buses interprovinciales al atravesar el distrito. Las avenidas Luna Pizarro, 28 de Julio, Bausate y Meza, Canadá, Arriola, México y Paseo de la República son las vías metropolitanas que deben utilizar.