Por donde se la mire, nuestra papa nativa --aquella que no ha sufrido variación en el tiempo-- presenta una serie de atractivas ventajas. Su sabor y su valor nutritivo le han abierto un prometedor camino hacia una mayor comercialización gracias a la acogida brindada por empresas de snack y restaurantes.
Si bien su producción por ahora no satisface el íntegro de la demanda, la aventura culinaria que nace a más de 3.500 y 4.200 metros sobre el nivel del mar, lugar propicio para su producción, requiere de la debida guía del Ministerio de Agricultura y del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA).
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Las papas nativas atraen inversiones y conquistan el mercado local