Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. Luego de una semana de acaloradas negociaciones legislativas, en que la economía estadounidense estuvo al borde del colapso, el presidente George W. Bush por fin pudo promulgar el controversial paquete de rescate financiero que incluye un aumento del seguro bancario y exenciones fiscales.
El mandatario, tan pronto tuvo conocimiento de la votación final en la Cámara de Representantes (263 votos a favor y 171 en contra), exigió que la propuesta fuera remitida a su despacho para su promulgación y de inmediato ordenó el inicio de una campaña mediática para tranquilizar las turbulentas operaciones en la bolsa de Wall Street.
El lunes pasado la misma Cámara de Representantes había rechazado la medida por 228 votos en contra y 205 a favor.
Bush promulgó la legislación en momentos en que el índice Dow Jones de la bolsa de valores había perdido casi la totalidad de las ganancias de la jornada bursátil del viernes.
"Gracias al duro trabajo de los miembros de ambos partidos en ambas cámaras y el espíritu de cooperación entre el Capitolio y mi administración, completamos a tiempo esta legislación", recalcó el presidente estadounidense.
También agradeció a los líderes demócratas y republicanos del Congreso al resaltar que se actuó firmemente para estabilizar los mercados y evitar una crisis económica en todo el país.
"Un problema grande en nuestro sistema financiero fue que los bancos restringieron el flujo de crédito a los negocios y consumidores. Muchos de los bienes que tienen esos bancos han perdido valor", señaló Bush.
El presidente estadounidense reconoció que la aprobación del paquete de rescate financiero en la Cámara Baja se debió en gran medida a la votación registrada en el Senado la noche del miércoles de 74 votos a favor y 25 en contra.
Mientras tanto, los candidatos a la Casa Blanca, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, saludaron la adopción del plan, informó la agencia AFP. "Me alegra ver que finalmente se haya resuelto este asunto", indicó Obama. Además, hizo un llamado al secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, quien debe aplicar el plan, a asegurarse de que "se proteja a los contribuyentes" y se eviten futuros embargos de viviendas.
"Quiero que esos planes rindan frutos rápido para que empecemos a ver ayudas a los dueños de viviendas en nuestros vecindarios", añadió el candidato demócrata.
McCain también felicitó a la Cámara de Representantes por haber aprobado el plan y dijo sentirse "contento de haber suspendido (su) campaña" la semana pasada para ocuparse de la crisis financiera.
OTRAS VOCES
Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, señaló que la aprobación del paquete económico era vital "para comenzar a moldear la estabilidad financiera del país y la seguridad económica de la población".
En tanto Paulson se comprometió a utilizar sus nuevos poderes de forma eficiente y responsable.
Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, señaló que el banco central trabajará de manera más estrecha con los líderes del Gobierno y el Congreso.
El plan de rescate otorga al Tesoro 700.000 millones de dólares para comprar los valores "tóxicos", principalmente inmobiliarios, que ahogan a las instituciones financieras que los mantienen. La escasez de crédito es cada vez mayor y amenaza a los negocios que necesitan continuar con sus operaciones diarias o expandirse.
Bush promete uso responsable del plan de rescate
WASHINGTON [DPA]. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, prometió que su gobierno actuará responsablemente en la inversión de los US$700.000 millones que el Congreso le autorizó. Asimismo, pidió paciencia para que las medidas contra la crisis tengan efecto.
"Ejercer la autoridad (concedida) en esta ley de una manera responsable requerirá cuidadosos análisis y deliberaciones. Se hará de la manera más expeditiva posible, pero no puede ser conseguido de un día a otro", afirmó.
Consciente de que la mayoría de ciudadanos se opone a lo que ven como un rescate de Wall Street, Bush evitó cualquier manifestación de alegría por la aprobación del texto e insistió en justificar la urgencia y la excepcionalidad de la medida.
LAS CLAVES
Algunas modificaciones importantes
4Se eleva de US$100.000 a US$250.000 la garantía a depósitos de clientes bancarios cuando una entidad cierre o quiebra.
4Millones de contribuyentes se beneficiarán de la exención a la tasa mínima alternativa, que, en general, implica impuestos más elevados.
4Se aplicarán desgravaciones fiscales y otros incentivos para quienes inviertan en energías renovables (plantas solares o eólicas), producción de etanol celulósico, o en la compra de coches eléctricos o híbridos.
4Se otorgan exenciones fiscales para las empresas que inviertan en nuevos mercados, en investigación y desarrollo, así como a los pequeños comercios y restaurantes que inviertan en mejoras.
PUNTO DE VISTA
Hay que armar la defensa*
La crisis financiera de EE.UU. ha detonado la implementación de agresivos programas de rescate o apoyo a los sistemas bancarios. Estamos en medio de una tormenta financiera que afectará al Perú, pero la pregunta es cuánto. Desde la crisis de 1998, varias cosas han cambiado en el Perú, para mejor. Pero esta tormenta financiera es también mucho más grande y fuerte y trae un elemento adicional: el riesgo de que cunda el pánico. Y cuando el miedo es grande, la liquidez deja de fluir.
En el Perú las bases de la economía están bien y las autoridades tienen instrumentos de política económica y recursos para lidiar con la situación. El BCR ha estado abasteciendo de suficiente liquidez al sistema y seguramente lo seguirá haciendo. Si la calma no retorna muy pronto, se necesitará hacer más.
Cuando los mercados están nerviosos, pierden racionalidad y necesitan una especie de 'shock' de confianza, que el BCR puede dar a través de liquidez bajando encajes bancarios. Una vez cubiertas las necesidades de liquidez, las autoridades deben estar atentas a los cambios de ánimo del sector privado. Si el temor desacelera demasiado el consumo y la inversión privada, el MEF tiene un balance fiscal positivo que le permitiría postergar la moderación de gasto y contribuir a sostener algo el crecimiento, en el corto plazo y hasta que pase el susto. Esta tormenta nos golpeará y tal vez desacelere la economía más de lo esperado. Como nunca antes, el Perú tiene mecanismos monetarios y fiscales para enfrentar el temporal. No somos tan fuertes como para ser inmunes, pero tampoco tan débiles como para que esta frene el crecimiento.
* Hugo Santa María. Economista principal de Apoyo Consultoría