Durante su tercera participación consecutiva en la etapa de lectura de pruebas, el fiscal supremo Avelino Guillén presentó dos manuales del Ejército y el documento conocido como plan Cipango, los cuales, según su análisis, probarían que durante el régimen de Alberto Fujimori se aplicó una estrategia de guerra sucia, la cual habría sido autorizada por el mismo ex mandatario.
Uno de los documentos presentados fue el Manual de Operaciones Especiales del Ejército, el cual, según la fiscalía, posibilitó que el Servicio de Inteligencia Nacional pudiera elaborar e implementar la estrategia paralela contrasubversiva, cuya ejecución estuvo a cargo del destacamento Colina.
El representante del Ministerio Público agregó que dicho manual también permitió la elaboración del plan Cipango, que sería la partida de nacimiento del grupo Colina, y en el cual se menciona que se tenía que identificar, localizar y eliminar a cabecillas terroristas.
César Nakazaki, abogado del acusado, cuestionó la autenticidad y la eficacia probatoria de los documentos ofrecidos. En el caso del citado manual, dijo que existían diferentes ediciones que varían entre sí. Y en el caso del plan Cipango, aseguró que no era un documento original ni una copia, sino una dudosa transcripción.