Por Mariella Balbi
Han pasado 40 años del golpe que dio el general Velasco Alvarado un 3 de octubre aciago. Hay que admitir que el líder militar aún posee simpatizantes, románticos o ignorantes pero cuenta con ellos, incluido el ex candidato Ollanta Humala. No debería tener ninguno porque los gobiernos militares son contrarios a la democracia y nunca pueden justificarse, pese a que en 1968 había gran turbulencia social y moral, además de desgobierno. Que en el 'gobierno revolucionario' se malversó es indudable, aunque no se ha hecho una investigación documentada, entre otros porque el general confiscó los periódicos para tener una prensa 'verde' y a la medida, llena de loas a su gobierno. De cualquier forma, todos conocían al régimen como 'la robolución'.
Cosas de la vida, en aquella época PPK era un funcionario tecnócrata del BCR y el jefe máximo del banco estaba de viaje. PPK cuenta que el día del golpe se apareció el comandante Bailetti en su casa y lo conminó a entregar las reservas del Perú. Recordemos que días atrás Manuel Ulloa anunció populistamente que había conseguido 800 millones de dólares para refinanciar nuestra deuda. Velasco creía que el preciado monto estaba en el BCR. Flemático pero sorprendido, Kuczynski le dijo al uniformado que era necesario abrir la bóveda del BCR y que eso no era como abrir un cajón.
Llegó escoltado y gracias a Mario Tovar, secretario de la institución, y sin duda a la presión de las armas se tuvo éxito. Pero el comandante solo encontró unos cuantos delgaduchos lingotes. Al día siguiente Velasco llamó a Palacio de Gobierno a PPK y a Richard Webb. El general los esperaba con su pistola encima de la mesa. "¿Dónde está la plata, carajo?", les espetó, codiciando los 800 millones. PPK trató de explicar aquello de los 'swaps', que no necesariamente el dinero estaba físicamente en las bóvedas del BCR, etc. Nada de ello satisfizo al dictador y respondió con un 'pendejos' y otras lisuras que solía usar. La razón del economista chocó con la lógica del uniformado y no hubo entendimiento.
Aunque parezca gringo, PPK es más criollo que los picarones y conoce el Perú más que varios. Olió la persecución política. Llegó a la frontera norte en Volkswagen escarabajo y luego en piajeno, cruzándola a nado junto con su amigo Carlos Rodríguez Pastor, quien dirigía el BCR. PPK ha cumplido 70 años y literalmente se puede decir que ha pasado por todo. Lo único que no pudo manejar es que su cumpleaños, fatalmente, es el 3 de octubre. Cosas de la vida.