Esa noche de Copa Liberta-dores, el técnico de Cristal parecía el hombre de fierro. Ni Evo Morales en la tribuna ni la altura de La Paz, menos el equipo Bolívar iban a derrotar a José del Solar. Y a su equipo. Esa noche de marzo del 2006 hasta Cristal era de fierro. Un cuadro que empezaba a conocer a Chemo, unos jugadores que reconocían, en público y en privado, su fidelidad con el técnico. Pero no solo eso: un plantel que había decidido olvidar la campaña del 2005 (y todos sus demonios) y apuntar con precisión al título nacional 2006.
LA HISTORIA NUEVA
Con distintos protagonistas pero similares escenarios, este Perú de Chemo hace recordar a ese Cristal de Del Solar. Primero, lo tiene todo en contra para jugar esta tarde (2 p.m.) con Bolivia. La altura, una selección que viene de empatarle a Brasil en Río y posiblemente el presidente Evo en el palco del Hernando Siles. No solo eso: un equipo, el propio, cansado de las humillaciones fuera de casa (ha recibido dos goleadas, y en total 13 goles), resucitado a partir de dos resultados favorables en casa. "Nunca hemos renunciado a la posibilidad de llegar al Mundial", dijo ayer el jugador bandera de este nuevo Perú, Juan Vargas. Y por eso creemos.
Será un partido para bostezos, según los estadísticos. Bolivia cuenta con la peor defensa del proceso (20 tantos recibidos) y Perú es la peor ofensiva de las Eliminatorias (5 goles). Se enfrentan dos selecciones con rango de cadete que aspiran a tener los galones de un general clasificado para mejores batallas.
Como la que ganó esa noche de marzo Chemo. Ese es el último triunfo de un equipo peruano en La Paz. Esa noche estaban Rainer, Rodríguez, Quinteros, Prado y esta tarde volverán a estar. Del Solar fue visto con otros ojos a partir de ese partido. Con el de hoy, ahora con selección, debería pasar lo mismo.