Por Ricardo León / Raúl Mayo / Norka Peralta
En el distrito de Tintay Punco, a dos horas del lugar donde fueron acribillados 14 militares y 2 civiles, se respira el miedo. El Comercio llegó al lugar, perteneciente a la provincia de Tayacaja (Huancavelica), tras ocho horas de viaje desde Huancayo (Junín), y encontró a una población temerosa tras la emboscada que tiñó de sangre a un poblado que parece estar acostumbrado a la presencia de los narcoterroristas.
Según Amador Ichpas Taype, soldado sobreviviente del ataque narcoterrorista, la población sabía cinco días antes de que algo tramaba un grupo de 80 narcoterroristas que había llegado al anexo de San Isidro, a dos horas de Cochabamba Grande.
Ichpas es un soldado de 18 años que integraba la patrulla de la base contraterrorista de Cochabamba Grande de la Segunda Brigada de Infantería, perteneciente al Comando Especial del VRAE, atacada cuando retornaba a su base tras participar en una ceremonia en Tintay Punco.
El grupo viajaba en cuatro camiones. El primero de esos vehículos explotó al pasar por una bomba. El cuarto camión, en el que iba Ichpas, cayó a un abismo cercano de 40 metros luego de la fuerte explosión. Quizás caer al abismo le salvó la vida.
El soldado sobreviviente recuerda que durante el ataque pudo calcular que en el bando de narcoterroristas había al menos ochenta personas, muchas de ellas armadas, aunque eso no les impidió quitarles a los uniformados caídos 18 fusiles Galil y todas las balas que portaban en ese momento.
Los pobladores aprovecharon la presencia de la prensa para mostrar su preocupación y temor tras la sangrienta emboscada. Percy Romaní, gobernador de Tintay Punco, se unió a esas expresiones y aceptó que tiene temor de ser atacado por los narcoterroristas, por lo que no duerme en su casa. Asimismo, informó que las rondas campesinas se han sumado a las patrullas militares que vigilan la zona.
Este Diario también buscó a Nelfa Común Gavilán, alcaldesa de Tintay Punco, para que explicara por qué invitó a los militares a una ceremonia que finalmente costó la vida a muchos de ellos. La autoridad comentó que la presencia de los soldados era habitual en esta ceremonia y que nunca antes hubo problemas. Dijo desconocer la versión de Ichpas respecto a presencia terrorista en la zona días previos a la emboscada.
Para reforzar la seguridad en la zona, se dispuso desde Huancayo el envío de 250 efectivos, entre policías y militares. De otro lado, se supo que los cuerpos de las víctimas ya fueron recogidos y enviados a Huancayo.
OTRO SOLDADO MURIÓ
El renunciante ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, visitó ayer a los soldados que resultaron heridos. Estos son atendidos en el Hospital Militar Central de Lima.
En el grupo se encuentra el teniente Baxter Visa Nina (30), quien comandaba la patrulla emboscada. Él sufrió una herida de bala en el lado izquierdo del abdomen, pero su condición es estable, al igual que el resto de soldados, cuyas edades fluctúan entre los 18 y 26 años. Otros dos soldados son atendidos en el Hospital Naval. Uno de los uniformados con las heridas de mayor gravedad falleció ayer. Esto eleva a 16 las víctimas mortales del ataque narcoterrorista.
Inicialmente se reportó la muerte de 13 soldados y 2 civiles, así como 16 personas heridas, dos de ellas civiles.
Según Jaime Antezana, especialista en temas de narcotráfico y terrorismo, el ataque a la patrulla militar fue anunciado por un sujeto que llamó el pasado jueves 2 a Radio Huanta.
En esa comunicación, el cabecilla identificado como 'José' hizo un llamado a los soldados a deponer las armas para unirse a sus huestes, de lo contrario serían "aniquilados selectivamente".
Tras su visita al Hospital Militar Central, Flores-Aráoz aludió a dicha comunicación. "Esas expresiones y las emboscadas que realizan demuestran clarísimamente que su accionar perverso no ha variado en absoluto", comentó.
EN PUNTOS
4La provincia de Tayacaja (Huancavelica) se encuentra en estado de emergencia desde hace varios años. La presencia de remanentes terroristas ha hecho imposible que se supere esa condición.
4El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas no emitió ayer información oficial sobre la situación en Tintay Punco. Fuentes militares del VRAE no atendieron nuestras llamadas.
COMENTARIO DEL EDITOR
Detalles del plan VRAE*
La terrible pérdida de la vida de 16 personas en el atentado narcoterrorista ocurrido el último viernes en Huancavelica nos llama a reflexionar sobre la forma como el Estado ha asumido la lucha contra el terror los últimos años.
En primer lugar recordamos que el plan VRAE diseñado por el Poder Ejecutivo tiene dos vertientes: la militar y la social.
Lamentablemente y según balances hechos por este Diario, el plan, en su parte social, tiene falencias y retrasos.
Por ejemplo, es lamentable que zonas en las que se han previsto acciones militares no estén consideradas para ser atendidas en el plano social.
También vemos con temor que muchos de los planes para atender a la población de las zonas en las que actúan los narcoterroristas se encuentren detenidos o avancen lentamente.
Si bien vale la pena investigar algunos errores en el caso específico de la emboscada de Tintay Punco, lo medular es analizar y si es preciso replantear el llamado plan VRAE en su aspecto social a fin de hacerle sentir a la población de la zona en emergencia que cuenta con el apoyo del Estado. Solo así aquella población podrá romper esa cadena de temor que la obliga algunas veces a servir a esos delincuentes que quieren aparecer con piel de cordero.
* Martín Huancas Chinga. Editor de la sección Perú