Por Fabiola Torres López
Vilma Palma, Flor de Jesús Cahuaya y Crissthian Olivera levantaron sus voces por razones distintas, pero están en una lucha común: impedir que la discriminación se quede impune en el país. Ellos llegaron hasta el Poder Judicial y dentro de poco, con las sentencias de sus casos, conoceremos si el Perú sentará importantes precedentes para combatir este delito. Desde el 2000, el Código Penal contempla sanciones (servicios comunitarios y hasta tres años de cárcel) para las prácticas discriminatorias. Pero más que un castigo severo, lo que en esencia buscan las víctimas es resarcir su dignidad.
Vilma quiere demostrarles a los profesores del instituto público Manuel Arévalo Cáceres que estaban equivocados: su discapacidad motora (se mueve y habla con lentitud) no es impedimento para que se desempeñe como ingeniera de industrias alimentarias. Casi un año después de que le negaron realizar sus prácticas preprofesionales en dicha institución educativa, la joven trabaja en una tienda de insumos para alimentos y tiene listo su proyecto de tesis para elaborar yogur de soya.
A Flor de Jesús Cahuaya, convertida hoy en madre, la mueve el sueño de continuar su formación de policía. La resolución que den los vocales de la Séptima Sala Civil de la Corte Superior de Lima será trascendental, no solo para la cadete expulsada, sino para todas las mujeres que, como ella, decidan optar por la carrera militar o policial y enfrenten un embarazo.
En cambio, la causa de Crissthian Olivera podría significar el primer caso de homofobia sancionado en el país. Su abogada Janet Llaja señala que aunque la Sala Permanente Especializada en lo Contencioso Administrativo declaró infundada la demanda, la causa se seguirá peleando en la Corte Suprema. El proceso es contra los administradores del supermercado Santa Isabel que obligaron a retirarse del lugar a Crissthian y su pareja por ser homosexuales.
A las fiscalías del país han ingresado 90 denuncias por discriminación entre el 2006 y junio de este año, según el Observatorio y la Gerencia de Estadística del Ministerio Público. Evidentemente, son todavía pocas las personas que han decidido denunciar estos hechos, pues en un país con profundas desigualdades como el nuestro, las prácticas discriminatorias no son casos aislados.
ROSTROS DE LA EXCLUSIÓN
En el Perú, la discriminación tiene rostro de mujer pobre que vive en el área rural andina: a ellas corresponde la más alta tasa de analfabetismo. "Esa brecha cultural acentúa su vulnerabilidad por su condición racial", dice la socióloga Carmen Rosa Balbín.
Sin embargo, como advierte la defensora del Pueblo, Beatriz Merino, el desprecio por la raza o la condición económica no es el único problema: el rechazo a las personas que viven con el VIH, la pérdida de oportunidades que sufren las personas con discapacidad u orientación sexual diferente o el desprecio a las empleadas del hogar son también expresiones de discriminación. Estas últimas reúnen varias características que las vuelven vulnerables: son mujeres, desempeñan un trabajo mal valorado, son a menudo de origen andino y de bajo nivel educativo.
CÓMO COMBATIRLA
El Country Club de Villa no acepta que las empleadas del hogar se sienten en la misma mesa o usen el baño de sus socios, según ha denunciado la fotógrafa Morgana Vargas Llosa. Los directivos del club han desmentido los hechos y responsabilizado a "empleados mal informados".
Si la discriminación seguirá presente entre nosotros, dice el politólogo Martín Tanaka, es necesario que existan instrumentos para enfrentarla mejor. Veinticuatro gobiernos regionales y municipalidades han dado un primer paso con la aprobación de ordenanzas que castigan esta práctica. En Magdalena y Miraflores, por ejemplo, los locales discriminadores pueden perder su licencia de funcionamiento.
Además, existen sanciones administrativas que impone Indecopi, como prevé la Ley 27049. Sin embargo, Wilfredo Ardito, abogado especialista en derechos humanos, advierte varias deficiencias en la aplicación de esta norma: "En primer lugar, la víctima de discriminación debe pagar una tasa. Esto disuade a muchas personas de denunciar y constituye una barrera para el ejercicio de un derecho fundamental".
Un segundo problema es que la carga de la prueba recae en la víctima, y es bastante improbable que alguien acuda a un restaurante o una discoteca con una cámara fotográfica o una filmadora previendo que será discriminado. Ante ello, Ardito plantea que debe ser obligación de Indecopi realizar una investigación sobre los hechos .
El tercer problema de la actual regulación administrativa es que, cuando se sanciona económicamente a un local por sus prácticas excluyentes, como sucedió con Aura en el año 2004 y Café del Mar el año pasado, la víctima no recibe ninguna indemnización, salvo que comience un proceso judicial. "Avanzar en el combate a la discriminación implica que haya mecanismos simples, rápidos, al alcance de todos, para denunciar y sancionar efectivamente el incumplimiento de las normas", apunta Martín Tanaka.
4Acentuamos las diferencias antes que las semejanzas
14 procesos administrativos
Por discriminación ha abierto el Indecopi desde el 2005 hasta la fecha. Las denuncias fueron declaradas fundadas contra Macmillan Publishers, Palestium, Mamá Batata, Iberia, Lan Perú, Guisella Tours, Café del Mar, P&G Negocios, Banco de Crédito, Inversiones Postin, Federación Deportiva de Natación, colegio Sagrada Familia, Autoservicio Circolo y Viajes Falabella. Nueve de ellos han apelado el fallo para evitar el pago de las multas de hasta 200.000 soles.
40% de la PEA
Está constituido hoy por mujeres de las áreas urbanas en el Perú. No se contabiliza en los reportes oficiales el empleo que ellas cumplen en el área rural, el cual no se remunera ni reconoce. De otro lado, tras cumplirse el plazo de 90 días de promulgada la Ley de Igualdad de Oportunidades, está pendiente que el Ministerio de la Mujer inicie acciones legales contra los clubes privados que no adecuaron sus estatutos para aceptar a las mujeres.
Nos categorizamos
En su libro, "Nos habíamos choleado tanto", el psicoanalista Jorge Bruce sostiene que "desde pequeños los peruanos aprendemos a marcar las diferencias antes que las semejanzas ". Categorizamos de acuerdo al color de nuestra piel, el barrio en el que vivimos, el colegio en el que estudiamos. ¿Qué ocurre si una persona, además de ser pobre, tener rasgos andinos y ser mujer, enfrenta una discapacidad física o una enfermedad que estigmatiza como el VIH? Se incrementan las posibilidades de que sea excluida o marginada.
REACCIONES
"Muchas veces las desigualdades se expresan de manera solapada y son tácitas en otras. Cuando en los avisos de empleo indican 'excelente presencia' como requisito, los afroperuanos estamos excluidos de esa oportunidad".
PAUL COLINÓ. MOV. NEGRO FRANCISCO CONGO
"Se han dado importantes avances en materia formal, por ejemplo, con la aprobación de la Ley de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres, pero aún estos no se traducen en la realidad. Hasta ahora sucede que una joven cadete por estar embarazada no puede continuar su formación".
PATRICIA ZANABRIA. MOV. MANUELA RAMOS
"Las personas con discapacidad son discriminadas todos los días de su vida. Desde el momento en que se dejan de construir rampas para que muchas de ellas puedan movilizarse, se les impide cumplir con otros derechos como ir a estudiar o a un servicio de salud. El 87% de niños con discapacidad en edad escolar está al margen del sistema educativo.
MALENA PINEDA. DEFENSORÍA DEL PUEBLO
"Hay maltrato físico y verbal del serenazgo y la policía. Por ello estamos trabajando en temas de educación en derechos humanos con estas autoridades para que respeten los derechos de las comunidades de homosexuales, lesbianas y transexuales".
JORGE BRACAMONTE. MOV. HOMOSEXUAL DE LIMA
AL GRANO
4"No hay que tolerar un abuso"*
¿Ha pensado en denunciar penalmente lo ocurrido en La Granja Azul y el Club Villa? Hice públicos estos hechos porque creo que nadie tiene que callar o tolerar un abuso. La discriminación a Mary (su niñera), por ser empleada del hogar, no puede admitirse. Ahora, no sé si tenga las pruebas suficientes para ir a un juicio.
¿Qué mecanismos cree que pueden ser más efectivos para sancionar la discriminación?
Salir a condenar esto porque evidentemente si sometemos a la vergüenza pública a los discriminadores, es posible que eviten volver a cometer esas prácticas. He recibido muchas cartas de apoyo. Quiero pensar que no solo son bonitas palabras...
Que pasen a la acción...
Sí, porque así contribuimos con un pequeño grano de arena para cambiar las prácticas discriminatorias.
* Morgana Vargas Llosa. Fotógrafa