Por Katherine Subirana
En el Perú no existe la costumbre de que la gente se acerque a sus autoridades y les pida cuentas de sus gastos.
Considerando esto último, algunos pueden encontrar extraño que hoy, en las aulas universitarias, los estudiantes no solo estén pidiendo cuentas a sus autoridades, sino también propiciando la fiscalización continua y adecuada de la universidad, poniendo en práctica mecanismos legales, como la ley de transparencia y acceso a la información.
Un ejemplo de ese propósito joven y cívico lo constituye el Observatorio Universitario.
Cuando el año pasado Daniel Polo y La Borda, estudiante de cuarto año de Derecho de San Marcos, y el equipo piloto del observatorio se entrevistaron con el doctor Luis Izquierdo, actual rector de San Marcos, para compartir el proyecto, la respuesta fue: "Bueno, pero yo no me siento obligado a darte información", una respuesta recurrente en las autoridades que no están acostumbradas a hacer partícipes de su gestión a ciudadanos sin cargo político de por medio.
OJO CON EL PROYECTO
El Observatorio Universitario es una iniciativa que --con el apoyo del Instituto Prensa y Sociedad y algunas otras instituciones-- lleva a cabo el proyecto Universidad Coherente.
Esta asociación apunta a buscar un cambio positivo en las universidades públicas, tratando de involucrar a los estudiantes como protagonistas de dicho cambio, desde su lugar como alumnos y como ciudadanos. La idea es hacer política, pero con una actitud no tradicional.
Dice el diccionario de la Real Academia Española que ciudadano es el habitante de las ciudades antiguas o de estados modernos que es sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país. 'Ciudadanos' y 'ciudadanía' son palabras muy manoseadas, pero con muy poco sentido real.
Por eso es importante que en la universidad se creen espacios que promuevan la educación ciudadana. "Lo que pasa es que a veces no se ejercen derechos que no se conocen", dice acertadamente Rodrigo Villarán (del Observatorio) y complementa precisando: "La idea de este proyecto es trabajar con los alumnos para que conozcan qué herramientas pueden usar para hacer valer sus derechos, dentro y fuera de las aulas".
CON TODAS LAS DE LA LEY
Gracias a la tecnología y a una iniciativa de la ex congresista Anel Townsend, desde el 2003 todos tenemos acceso a una herramienta que nos permite pedir cuentas a las autoridades sobre su desempeño y sobre el modo en que usan el dinero de todos los peruanos: la Ley de Transparencia y Acceso a la Información.
Basándose en ese dispositivo, el proyecto del observatorio se ha propuesto tres metas: 1) Difundir información básica de las universidades públicas (ya tienen información de las 35 universidades públicas del país); 2) que a partir de ella cada universidad genere sus propios pedidos de información (de dinero y gestión); y 3) dar a los alumnos las herramientas para mejorar su educación ciudadana mediante una escuela de líderes.
A pesar de la reticencia inicial del rector, el proyecto ha empezado a funcionar este año en San Marcos. Se ha conseguido alguna información valiosa que ha sido colgada en la web del observatorio www.observatoriouniversitario.org. Además, ya han formado un grupo de 12 alumnos de distintas facultades que se han capacitado en la primera escuela de líderes, haciendo un análisis del texto único de procedimiento administrativo (TUPA) de las 35 universidades nacionales.
Su meta a largo plazo es lograr que las universidades actualicen su web y pongan a disposición, de manera sencilla, la información de distribución del presupuesto anual. Finalmente, están estudiando las posibilidades que tiene la gente de universidades particulares para establecer también observatorios en sus casas de estudios. Claro, es chamba para rato, pero es chamba de todos.