Usted no ha renunciado a su candidatura presidencial, lo que podría generar suspicacias, pues si hace una buena gestión, le puede generar réditos para el futuro y si se va peleado con Alan García, también. Digamos que no tiene mucho que perder. ¿Qué reflexión hace al respecto?
Puedo asegurar que no me voy a pelear con el presidente García, sería desleal. Si no estamos de acuerdo, nos retiraremos, pero sin pelear. Alguna gente ya está calculando que yo soy ministro fusible y que después de la cumbre del APEC me voy. Bueno pues, que lo hagan, no me entornillo.
¿Es consciente de que lo han nombrado en medio de una coyuntura difícil, que había que tener su imagen de presidente regional honesto que ha pasado por una circunstancia de vida difícil? ¿No cree usted también que el Gobierno le ha mandado su 'chiquita' al fujimorismo poniéndolo a usted?
Eso habría que preguntarle al presidente.
Cuando hemos entrevistado a diferentes autoridades estrenando el cargo no hablan mucho de cuándo acabarán o no están pensando en que están próximos a terminar el mandato. Usted lo ha mencionado con mucha frecuencia.
Las preguntas me han llevado a eso. Primero me dicen que siempre voy a salir ganando si renuncio y yo digo que no voy a salir peleando. Me preguntan qué va a pasar en el Congreso si no tengo los votos, es que yo tengo un poco de dignidad, estoy haciendo el esfuerzo de conversar y ayudar pero no voy a mendigar. Soy consciente de que este cargo puede ser largo o corto según la voluntad de un Congreso que está totalmente polarizado, donde no prima quién esté, es decir, que no está en función de que sea yo, sino que está en función de cualquiera que sea, porque no se está jugando por la estabilidad del país, sino que están pensando en las elecciones del 2011. Pero claro que quiero durar.
¿Así tuviera que sacrificar la candidatura presidencial?
No, ahí sí les mentiría. Yo no voy a hacer campaña electoral ahora, por eso estoy pidiendo a los partidos que nos acompañen para que todos se sientan beneficiados, para que el Perú se sienta fortalecido, para que la gente sienta que el Estado existe y que se puede trabajar en conjunto, de tal manera que cuando yo me retire todos hayan hecho presencia, pactamos por igual. Entonces, ustedes me dicen cuánto quiero durar.
Seis meses antes de las elecciones, eso es lo que dice la ley.
¿Qué puede suceder? Que todo este proceso signifique también un desgaste. Si es que yo veo que tengo el 1% de intención de voto no voy a ir por el 1% de intención de voto. Si hago un buen trabajo acá y tengo 50% ya tienes al presidente de la República.
Ese puede ser un buen final...
No sean abusivos. No pongan eso, ah... (risas).