Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

La reforma del sector privado

"EL MOMENTO ES DE PRIMERA, NO JUGUEMOS EN SEGUNDA", DICE EL ESLOGAN DE ESTA CADE. ¿SE ANIMARÁN LOS EMPRESARIOS?

"Este año la CADE será diferente", aseguran sus organizadores. Y no solo porque la duración de la conferencia se reducirá a dos días, toda vez que muy pocos asistían el tercer día, dado que la fiesta de la segunda noche les restaba energías a muchos. El gran cambio en esta CADE, en realidad, es su temática: los empresarios han decidido dejar de hacer solicitudes al Gobierno para preguntarse qué papel juegan ellos en el desarrollo del país.

Durante las últimas CADE, explica Fernando Zavala, presidente de la conferencia de este año, "se habló de lo que el sector público debía hacer por las empresas. ¿Y el sector privado? ¿Está listo para mirar más allá del corto plazo?".

El reto que se plantea el ex ministro de economía es grande, sobre todo si se toma en cuenta que parte de la población no tiene una buena opinión de los empresarios locales, pues los consideran rentistas y que piensan solo en sí mismos. Curiosamente, sin embargo, a pesar de tal imagen negativa, un buen número de personas quisiera ser empresario.

Al igual que el año pasado, cuando se planteó la inclusión como agenda pendiente del país, esta vez el mensaje parece que ha calado entre los empresarios. "Se nota una diferencia, pues hay gente joven en la organización y en la dirigencia de las grandes empresas, y eso demuestra que los planteamientos de este año serán interesantes", destaca Óscar Espinosa, presidente ejecutivo de Ferreyros, quien asistirá a una CADE después de algunos años de ausencia a estas conferencias.

Un cambio de pensamiento entre los empresarios que, resalta Roque Benavides, de la Compañía de Minas Buenaventura, tiene un objetivo concreto: generar ingresos para las empresas. Y es que no se trata de ser amigables con el medio ambiente o apoyar a las poblaciones aledañas a las operaciones de las empresas por un interés humanitario; en realidad, el nuevo comportamiento del empresario, por más feo que pueda sonar, es una inversión que, ha quedado demostrado, genera utilidades y vale la pena seguir.

En ese sentido, resalta Espinosa, de ahora en adelante debería verse un cambio de mentalidad y de accionar entre los empresarios. "El ser responsables ambientalmente y socialmente se vuelve una necesidad", explica.

Y es que en la medida en que más empresas van adoptando este tipo de comportamiento, la competencia ya no solo se centrará en aspectos como precio o calidad del producto, sino que variables como el comportamiento de la compañía jugarán un papel importante. Más aun si desde el próximo año se empezará a implementar una norma ISO para este aspecto: la ISO 26000.

Esta vez, el eslogan de la CADE no solo son buenas intenciones que los empresarios se pueden dar el lujo de olvidar, tras abandonar el hotel El Pueblo, sino que se convierte en una exigencia para los empresarios: "el momento es de primera, no juguemos en segunda".

En ese sentido, hoy el país demanda de los empresarios que jueguen el partido y no lo miren desde la tribuna para que, entre todos, el Perú se trace un camino a seguir para liberarnos de la pobreza y exclusión existentes. Ojalá jueguen todos.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook