Para Peter Drucker, el padre del management, los periodistas utilizan el término gurú porque la palabra charlatán ocupa muchas letras. Durante los últimos años, hemos sido testigos de decenas de predicciones macroeconómicas por parte de los gurúes más reconocidos de las finanzas del planeta. Futurólogos de distintos institutos y universidades han profetizado que desaparecerá el dinero, así como las fronteras. El calentamiento global provocará migraciones masivas, la nanotecnología revelará el poder del mundo microscópico. La aldea global se transformará en una aldea digital, hasta convertir a las laptop en accesorios tan imprescindibles para los seres humanos como la billetera. La teletransportación, además de promover viajes en el tiempo, nos librará del estrés que representa manejar en el tráfico de Lima hasta llegar al trabajo.
¿Charlatanería? Quizá, como dicta la teoría del escritor Theodore Sturgeon: "el 90% de todo es basura". Sin embargo, para analistas como Felipe Ortiz de Zevallos, líder del grupo Apoyo, uno de los 'think thanks' más importantes de América Latina, imaginar el futuro representa un fascinante deporte que debe ejercitar toda organización que pretenda estar un paso delante de su competencia. En 1995, Ortiz de Zevallos escribió la página de un diario imaginario, fechado en el 15 de noviembre del 2010, que intentaba predecir el futuro del país, en plena recesión económica de los años 90: "En su discurso de entrega de mando, el presidente saliente Jaime Yoshiyama resumió los logros alcanzados por el Perú: un crecimiento promedio de 8% anual y la eliminación casi absoluta del analfabetismo y la pobreza. En el presente año, las exportaciones, tanto de Chile como del Perú, superaran los US$70.000 millones. Ello ha implicado, en el caso del Perú, un aumento promedio, en términos reales, de 15% anual durante los últimos quince años".
Quizá el embajador del Perú en Estados Unidos falló en ponerle la banda presidencial a Yoshiyama, pero acertó en el crecimiento y el incremento de las exportaciones. Además, Ortiz de Zevallos señaló que la biodiversidad del Perú iba a permitir la exportación de un abanico amplio de productos agroindustriales y pesqueros muy diversos: desde bocaditos especiales de papa y maíz, pasta de tomate y lúcuma, langostas y camarones, moras y nueces en diversas formas, hasta orquídeas y plantas medicinales múltiples. "El limón peruano es uno de los ingredientes preferidos por los barman del mundo. En Santiago se puede tomar un pisco sour con limón peruano". Para ser un hombre que detesta la oscuridad, Ortiz de Zevallos ve el futuro con bastante claridad.
Este año, un panel de 18 expertos de distintas disciplinas convocados por el Centro de Estudios Estratégicos (CEL) del IPAE ejecutaron un ejercicio similar. Hoy, a tres días de la inauguración de la CADE, el IPAE presentó un informe llamado "Megatendencias económicas", en el que pretende señalar el camino que seguirá el mundo para los próximos años, con miras a advertir las oportunidades que tendrá el Perú para aprovechar con éxito el futuro que nos espera. Para Raúl Jacob, presidente del CEL, este análisis nos permitirá desarrollar políticas públicas y privadas como herramientas concretas para enfrentar un mundo en el que China reemplazará a los Estados Unidos como la primera potencia mundial y Brasil se transformarán en el socio estratégico de los países de América del Sur. "Se abrirán nuevas oportunidades y mercados para países emergentes como el Perú. Una oportunidad especialmente importante para el Perú es la cercanía a Brasil, que en las próximas décadas podría ubicarse entre las economías más grandes del mundo. ¿Cómo el Perú debe reaccionar ante los desafíos y oportunidades que abren las megatendencias? ¿Nos estamos preparando para ello?, ¿En qué debemos enfocarnos, qué priorizamos? ¿Por dónde partimos? Este informe pretende resolver estas preguntas", señala Jacob.
A diferencia del 2007, en el que IPAE presentó su primer informe de megatendencias, esta vez, asegura Jacob, se ha profundizado el análisis respecto al impacto que tendrán las megatendencias en el Perú. "El panel de expertos coincidió en que a pesar de la incertidumbre actual por la crisis financiera internacional, hay megatendencias económicas que se mantendrán, o que incluso se reforzarían en la próxima década y que pueden ser favorables para nuestro país", dice Jacob.
Para un mundo en el que se estima que para el año 2020 el 50% de la población vivirá en ciudades (en 1950 era el 30%), en el que la economía mundial será 80% más grande de lo que era en el año 2000, donde la mitad de personas del planeta vivirán en países con estrés hídrico, lista en la que deberemos incluirnos, es importante leer cada megatendencia con atención. Sobre todo aquel capítulo en el que se señala que el futuro será de los países en los que el conocimiento se constituya en la materia prima más preciada, donde las industrias de la innovación dominan la productividad. Los publicistas dicen que todo es para ayer. Deberíamos escucharlos.