Miles de limeños acudieron ayer a los cementerios para honrar a sus difuntos con ramos de flores, plegarias, música y hasta cerveza. Aunque ayer fue el Día de Todos los Santos y recién hoy se celebra el Día de los Difuntos, la masiva peregrinación a los camposantos empezó desde temprano y continuó hasta después de las seis de la tarde, cuando los recintos cerraron sus puertas.
Los cementerios El Ángel, Presbítero Maestro, Los Jardines de la Paz y Virgen de Lourdes de Villa María del Triunfo, considerado el segundo camposanto más grande de Sudamérica, fueron los más visitados. Ello generó congestión vehicular en sus alrededores y largas colas de personas que pugnaban por entrar y salir de estos lugares. La policía y los servicios de serenazgo tuvieron que intervenir para ordenar el tránsito en muchos casos.
Ayer también fue el 'día de los vivos', en especial de los comerciantes, quienes aprovecharon la alta demanda de flores para subir los precios hasta en 50% más de su precio normal.
Asimismo, las guaguas (panes en forma de muñecas), comunes en la sierra en la festividad de Todos los Santos, se ofrecieron en las puertas de la gran mayoría de cementerios de la capital.