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BARACK OBAMA. LA HISTORIA DEL NUEVO PRESIDENTE

El cambio tiene rostro

Por Vanessa Romo

Esperanza. Futuro. Cambio. Barack Obama, el flamante mandatario estadounidense, ofreció en su campaña presidencial de 21 meses --con su historia de vida de novela-- lo que el pueblo norteamericano, cansado de las políticas tradicionales, esperaba: una nueva y fresca manera de ver y creer en su país.

Sin embargo, esta renovada imagen, complementada con una cautivadora labia política, le ha costado al joven demócrata la constante crítica de un exceso de ingenuidad por su falta de experiencia. Y es que sus detractores no le perdonan que a sus 47 años y con solo un período como senador en Washington, haya podido alcanzar la aceptación que muchos políticos anhelan durante décadas. Entre ellos se encontraban su compañera de partido Hillary Clinton y su rival republicano John McCain, quien a pesar de sus 72 años y de sus vivencias como veterano y prisionero de guerra no pudo impedir que se convirtiera en el primer presidente negro de EE.UU.

Los comicios celebrados ayer fueron los más interesantes de la historia electoral estadounidense. ¿Pero cuál es la historia del hombre que conducirá por cuatro años el cambio que espera el pueblo norteamericano?

CRIANZA MULTICULTURAL
1960. Universidad de Hawái en Manoa. El encuentro entre Ann Dunham y Barack Hussein Obama padre se dio en un contexto que Obama evocaría medio siglo después en su campaña. Sus padres se conocieron en el inicio de la lucha afroamericana por la igualdad en Estados Unidos, cuando la sociedad aún tenía impregnada la estela del racismo.

Ella, una norteamericana blanca proveniente de una familia en Kansas, tenía un padre ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial. Él, un keniata de origen étnico Luo, creció arriando cabras con su padre, un ex servidor doméstico de los colonos ingleses.

Una mudanza a Hawái, en el primer caso, y una beca de estudios en el extranjero, en el segundo, concretaron la unión.

Así, Barack Hussein Obama Dunham nació el 4 de agosto de 1961 en Honolulu. Tras dos años de matrimonio, Barack padre decidió continuar con sus estudios de posgrado y enrumbó hacia la universidad de Harvard, donde años más tarde su hijo terminaría su carrera de abogado. Luego de ese viaje regresó a Kenia a un puesto gubernamental y solo volvió a ver a su hijo ocho años después. El africano murió en un accidente automovilístico en 1982, cuando su vástago comenzaba la vida universitaria.

Pero mientras su padre continuó por otros territorios, su madre hizo lo mismo. Ann se casó con el indonesio Lolo Soetoro. Fue así como Barack empezó su itinerante niñez, al tener que mudarse a Yakarta y asistir a clases en un idioma distinto al suyo. A los diez años regresó a Hawái, donde bajo la tutela de sus abuelos maternos continuó sus estudios en una exclusiva escuela a la cual accedió mediante una beca.

Obama ha resaltado en muchos discursos su infancia feliz, pero escasa de recursos. "Mi madre dependió de cupones de alimentos para sobrevivir cuando crecía", recuerda.

Para el electo presidente, ese ir y venir lo ha equipado con las herramientas necesarias para tender puentes y forjar alianzas. Su medio hermana, Maya Soetoro, comparte esta opinión. "Se mueve entre varios mundos, lo ha hecho toda su vida", dice.

SOCIALISMO Y AMOR
Obama era un político más hasta que pidió la palabra en la Convención Nacional del Partido Demócrata del 2004. "No hay un EE.UU. blanco y un EE.UU. negro, sino los Estados Unidos de América", proclamó ante la perpleja audiencia que descubría a este delgado personaje y comparaba sus ideas con las de Martin Luther King y su carisma con el de John F. Kennedy. Hasta ese entonces había logrado ser el primer director negro de la renombrada revista "Harvard Law Review" y senador estatal en Illinois. El siguiente escalón fue obtener un lugar en el Senado estadounidense, escaño que le había sido esquivo en el 2000. Se convirtió así en el tercer afroamericano en el Capitolio.

Las palabras "cambio", "futuro" y "esperanza" fueron ine-vitables en sus discursos. Estas se acentuaron cuando en febrero del 2007 presentó su postulación a la presidencia. Quien en un inicio fue objeto de burla por sus nombres de origen musulmán, pasó a enmudecer con sus dotes de orador adquiridos cuando fue líder comunitario en Chicago donde, de acuerdo a Obama, descubrió su vocación por la labor social.

En Chicago, Obama descubrió también el amor. En 1988, cuando era asociado en una firma legal, conoció a su actual esposa, Michelle Robinson. Con ella, quién según Obama es "la mujer que le ayuda a no perder el norte", tiene dos hijas: Malia de 10 años y Natasha, 'Sasha', de 7.

ESTRELLA PRESIDENCIAL
"¿Quién iba a creer que un negro de poco más de 40 años, llamado Barack Obama, resultaría el candidato del Partido Demócrata?". Esta fue la frase que usó tras derrotar a Hillary Clinton y alzarse como el postulante demócrata a la presidencia.

Antes de que ello sucediera, Obama había marcado un nuevo concepto de candidato presidencial. Actores y cantantes se unieron para musicalizar el discurso que dio en las primarias demócratas en Nueva Hampshire, en las que proclamaba "Yes we can" (Sí podemos) como un lema patriótico.

Una gira europea en julio último lo consolidó como un fenómeno mundial: 200 mil personas reunidas en Alemania para escucharlo. Artistas de Hollywood, presidentes y hasta miembros del Partido Republicano han optado por apoyarlo a viva voz. Hasta el 27 de octubre, la Comisión Federal Electoral registró que su campaña había recibido US$639 millones.

En todo sentido, su campaña fue un récord que debe seguir probando ahora que ya es ocupante del Salón Oval.

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