Incendios postergados
Señor Director:
En Moquegua se repitieron los hechos de hace algunos meses y se produjeron desórdenes con heridos, a la vez que la multitud tomó policías como rehenes. Lo que sucede ahora es consecuencia de la manera como se manejó la crisis la vez anterior. ¿Qué pasó con los que causaron los desórdenes la vez pasada? Están libres para repetir los mismos condenables hechos. De otro lado, el Gobierno se compromete a cambiar las reglas del reparto del canon, se lava las manos y le sopla la pluma al Congreso. En primer lugar, quien se comprometió a cambiar las reglas del canon fue el Ejecutivo. Por último, estas son las consecuencias del accionar del anterior primer ministro que solo ofrecía soluciones a futuro que luego no cumplía. No apagaba incendios, solo los retrasaba.
Atentamente,
FERNANDO GANOZA ROMERO
DNI 17839656
No echemos toda la culpa al Gobierno ni al ex ministro Jorge del Castillo. También le toca su parte a las autoridades regionales y a los revoltosos cobijados en los frentes de defensa. Pero tiene razón en subrayar que el Gobierno no debe prometer lo que no va a cumplir. Más bien hay una promesa o amenaza que sí puede cumplir para no perder credibilidad: esto es, detener a los que causaron disturbios y otros problemas. No debe ser muy difícil identificar en las imágenes televisivas o fotografías quiénes fueron.
Nadie como Yma
Señor Director:
Zoila Augusta Chávarri el Castillo, Yma Súmac, merece que por todos los lugares del Perú se le rinda un sentido homenaje por su genialidad en el canto y, sobre todo, porque difundió al mundo lo nuestro. Todo será poco para la cantante nacional. El Gobierno, las regiones, universidades, centros culturales y folclóricos, así como los medios de comunicación, tienen una enorme deuda con ella. La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. Yma está y estará presente en nuestros corazones.
Atentamente,
CARLOS URIARTE MORA
DNI 08707459
Los peruanos fuimos afortunados de poder homenajearla en vida cuando en el 2006 nos visitó por última vez. Su voz prodigiosa debe difundirse en ediciones populares.