Cusco. Presionado, agobiado, asfixiado. El equipo santo no respira tranquilo, lo hace con la dificultad del que le cuesta mantener el ritmo para no verse superado. Ayer la vio más complicada ante un Cienciano que le quitó el aire y podría haber generado un cambio en la punta, si los de Víctor Rivera pierden hoy tres unidades en mesa.
El equipo de Julio César Uribe fue el justo ganador. Tuvo el control del partido y, pese a sus dificultades para definir, generó las mejores situaciones de gol, aunque los santos también respondieron. Pero no fue hasta la segunda mitad cuando San Martín cedió espacios para que Montes y Corrales anotaran a placer. El descuento de Díaz fue solo un consuelo.