EN EL TAPETE
Por Elizabeth Cavero
Para ponerlo en términos médicos y en las palabras del propio viceministro de Economía, Eduardo Morón, "no vamos a esperar a que el niño tenga 40 °C de fiebre; uno empieza a poner paños fríos cuando la fiebre está subiendo". De acuerdo, ¿pero cuánto son 40 °C en términos de la economía peruana? Morón dice que el Ministerio de Economía no ha identificado los indicadores o rangos de indicadores que serían equivalentes a 40 °C de fiebre. Por lo tanto, no podemos saber si grave para el MEF es 38 °C, 39 °C, 40 °C o 41 °C.
Hasta mediados de octubre, el mensaje del ministro de Economía, Luis Valdivieso, se concentraba en que la economía peruana estaba sólida para enfrentar la turbulencia de los mercados financieros que ya ha comenzado, claramente, a contagiar al sector real de la economía. Sin embargo, en la segunda mitad del mes, Valdivieso agregó a su discurso que, en el peor de los casos, el Gobierno tendría un plan de contingencia. "Estamos listos para actuar cuando sea necesario", enfatizó.
La base de tal plan de contingencia, según precisó el ministro ante los asistentes a la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE 2008), está constituida por los ahorros que se han generado en los últimos años. Años en que la recaudación crecía como la espuma, producto de los altos precios de los metales, y en los cuales hubo superávit aún con un presupuesto público expansivo.
Pues bien, el Gobierno Central dispone hoy de S/.9.500 millones que puede invertir para contrarrestar una caída en la inversión privada. Para el mismo fin, los gobiernos regionales pueden usar otros S/.6.600 millones. Ahora Valdivieso ha dejado de hablar de modulación del gasto y más bien ha asegurado a los empresarios que la inversión pública crecerá como mínimo 22% en el 2009. Según Morón, el cambio del mensaje es parte del plan.
"Ya estamos tomando acciones. El plan no solo tiene medidas de carácter reactivo, sino también preventivo", afirma el viceministro: "Lo que no queremos es una desaceleración brusca del crédito o del crecimiento".
En lo que respecta al crédito, las medidas más claras han sido la reducción de los encajes por parte del Banco Central de Reserva (que, en soles, dejaron 900 millones más en el sistema) y las gestiones que el MEF hizo ante la Corporación Financiera Internacional (IFC) para que esta respalde los créditos de la banca comercial peruana. Según Morón, no todos los bancos lo estaban buscando por su cuenta.
Pero entonces, ¿más que observar un punto, se trataría de cuidar que no haya variaciones bruscas? César Liendo, economista del Scotiabank, cree que, en efecto, la velocidad con que se muevan algunos indicadores ya sería en sí misma una luz roja. "En el Perú no tenemos un conjunto de indicadores líderes tan precisos como podría ser, por ejemplo, el seguro de desempleo en EE.UU. Pero si se trata de fijar puntos de referencia, creo que lo más importante es que la desaceleración sea gradual". Liendo opina, por ejemplo, que si el Gobierno tiene un pronóstico de crecimiento de 6,5% en el 2009, lo importante es que no haya una caída de un punto de un mes a otro. Otro indicador a tomar en cuenta, agrega, es la importación de bienes de capital (que aún crece a casi 70%).
Ahora bien, el Gobierno afirma que aún no ha llegado el momento de la contingencia. Opinión contraria tienen el jefe del Departamento de Economía de la Universidad Católica, Waldo Mendoza, quien afirma que los indicadores mundiales ya han marcado un punto desde el cual hay que empezar a actuar de manera contracíclica. "Las políticas macroeconómicas, tanto para evitar la inflación como para evitar una recesión, tienen que ser preventivas, porque actúan con rezagos", explica Mendoza, ex director del BCR y ex viceministro de Hacienda.
Pero también, afirma, hay señales internas: la interrupción de las líneas de crédito de corto plazo que los bancos peruanos reciben del exterior, la inflexión en el ritmo de crecimiento del crédito, el descenso de los precios de nuestros commodities de exportación y a su vez la recaudación por concepto de renta del sector minero. ¿Qué hacer?
"El BCR tiene que reducir la tasa de interés y el MEF tiene que acelerar la tasa de crecimiento del gasto público desde ahora, y enviar un nuevo proyecto de presupuesto que eleve el techo para el 2009", señala Mendoza: "Esta política, que puede elevar el déficit en la cuenta corriente, debe acompañarse de una elevación del ISC a los bienes importados y una elevación mayor del tipo de cambio real para mejorar la competitividad de nuestra economía frente al escenario internacional adverso". Veremos los próximos pasos.