Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

EXPOSICIÓN. "Arte nikkéi contemporáneo en el Perú"

Viviendo entre dos historias

LA MUESTRA ES EL TESTIMONIO DE LOS HEREDEROS DE UNA FUSIÓN CULTURAL PERUANO-JAPONESA PARTICIPAN HAROLDO Y JAIME HIGA, HIROSE, HIGUCHI, NAKASONE, RUNCIE, SHINKI Y EDUARDO TOKESHI

Por Alberto Revoredo

La muestra colectiva "Arte nikkéi contemporáneo en el Perú", inaugurada ayer en la galería del Museo Pedro de Osma, nos permite acercarnos a la propuesta plástica de reconocidos artistas de origen nikkéi, pero también, y sobre todo, nos brinda la oportunidad de descubrir, a través de estas obras, las huellas de una fertilización cultural entre el Perú y Japón.

"Soy del norte chico, donde he vivido en contacto con la naturaleza; algo muy propio de los viejos japoneses que vinieron al Perú. Cuando regresé al Perú después de un largo período en Japón fui incapaz de pronunciar una sola palabra durante dos semanas. La música criolla me sacó del shock. Japón me produce nostalgia, el Perú alegría", palabras de uno de los grandes exponentes de esta muestra, el reconocido artista Venancio Shinki.

A la propuesta pictórica de Shinki se suma la de Eduardo Tokeshi, quien es más explícito, pero deliciosamente ingenioso: "Soy una botella de sillao con Inca Kola dentro".

Completan la lista los trabajos escultóricos de Carlos Runcie Tanaka con dos obras de espléndida factura: "Estela" y "Han-in-hand", y los medallones con relieves escultóricos en piedra de Haroldo Higa, con su ya habitual estilo lúdico, pero agudo.

De otro lado, las fotografías de Eduardo Hirose nos ofrecen una inmejorable perspectiva para ver el cielo y, soñando despiertos, viajar al otro lado del planeta.

Lejos de anteriores trabajos, ligados al cómic y a coloridos personajes, Jaime Higa se mueve esta vez en una línea más minimalista e hipnótica para ofrecernos dos obras en técnica mixta.

Con una estética sarcástica de 'corte y confección', Patssy Higuchi, quizás la artista menos nikkéi de estos nikkéis ("No tengo ojos rasgados y mi pelo es rizado"), salvo en su sencillez oriental, propone "La coqueta" y "La pudorosa" en acrílico sobre tela.

En el trabajo de la joven Érika Nakasone la mixtura peruano-japonesa te explota en la cara: "Mis obras ya no son ni peruanas ni japonesas, son un híbrido, una mezcla, como yo".

TRES GENERACIONES
En el catálogo de esta muestra, realizada con motivo de la celebración en nuestra ciudad del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), la poeta y gestora cultural Doris Moromisato profundiza acerca de la sorprendente proliferación de artistas plásticos de origen nikkéi en nuestro país.

"La interrogante de saber por qué hay tantos artistas nikkéis sigue siendo interesante. La mayoría son nietos y nietas de inmigrantes japoneses que, en su momento, encontraron un tremendo escollo en el idioma castellano para integrarse al país", explica Moromisato.

"Hoy podríamos arriesgarnos a decir que sus descendientes han tomado la posta y han decidido expresarse a través de imágenes y del lenguaje visual en un universo hispanohablante. La palabra escrita sigue siendo una valla para llegar a la anhelada identidad peruana, y eso podría explicar el hecho de por qué no existen más de dos o tres creadores nikkéis en la literatura nacional. Así, los artistas nikkéis buscan aún lo que sus ancestros deseaban al llegar al Perú: la inserción social para la plena obtención de la ciudadanía peruana, tantas veces negada a los grupos asiáticos", agrega.

LOS ESCOGIDOS
Propuestas escultóricas, pictóricas y fotográficas trabajadas en variadas técnicas y estilos por un conjunto de artistas de diversas generaciones, y que sin embargo son solo algunas de las tantas manifestaciones culturales de esta corriente nikkéi y sus múltiples artistas. Imposible convocar a todos.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook