Por Martín Dinatale. "La Nación" de Argentina
BUENOS AIRES. Si alguien conoce a Argentina y a los argentinos es Guy Sorman, que visita regularmente este país desde hace más de 20 años. Por eso se anima a descartar con firmeza cualquier teoría económica o cultural que justifique su falta de desarrollo.
"Argentina aún está digiriendo la crisis del 2001, y el kirchnerismo es solo un período de transición que va a desaparecer y será absolutamente anecdótico", dice el pensador y economista francés de 64 años a "La Nación".
"El gran problema de Argentina es la incertidumbre institucional. Lo demás es todo anecdótico", insiste. Y de inmediato arremete contra la presidenta Cristina Kirchner: "La falta de confianza de los inversores está dada porque este gobierno es imprevisible. Hay un corporativismo cuyo centro es el Estado y la falta de respeto por el derecho será el principal factor de la recesión en los años que se acercan".
Sorman cree que la crisis financiera mundial será pasajera y que es propia del sistema capitalista, y difiere de la idea de un Estado más intervencionista para solucionar el problema.
¿Por qué cree que Argentina sigue estancada en esta crisis?
Los economistas se preocuparon durante mucho tiempo por ver cuáles eran las causas de la falta de desarrollo en Argentina. Algunos pensaron que era la cultura; otros, el problema de los recursos naturales; y otros, la acumulación de capital. Pero hay un consenso que dice que lo decisivo son las instituciones políticas, porque el empresario ve a largo plazo y necesita prever el valor de la moneda, el respeto de los contratos y la legitimidad de la justicia. Y en Argentina el paisaje es muy incierto. Entonces, no hay otra razón para explicar la falta de inversiones en Argentina; no hay otra razón que no sea la incertidumbre institucional. Todo lo demás es anecdótico.
Desde el Gobierno se dice que la crisis financiera mundial se debe enfrentar con mayor presencia del Estado. ¿Qué opina usted?
La crisis actual no es excepcional ni sorprendente. Es caótica, porque el desarrollo se basa en la innovación y no sabemos a priori si eso va a tener éxito o no. Los accidentes son parte del sistema capitalista. No hay desarrollo si no hay crisis. La burbuja especulativa es un fenómeno clásico y siempre sigue el mismo camino. Así que diría que esta crisis no tiene nada de excepcional desde el punto de vista de la historia. Está claro que no hay economía de mercado sin Estado. La economía de mercado solo puede funcionar si hay reglas de juego nacionales o internacionales, y alguien debe hacer respetar estas reglas de juego. La crisis presupone que el Estado no comete errores monstruosos, como en los años 30. Por eso, en la crisis actual lo más importante es evitar que los Estados intervengan excesivamente y de manera torpe, y que terminen generando una depresión mundial.
Aquí hay una tendencia a la estatización...
Y la respuesta la dio el mercado. Los pocos capitales que quedaban en Argentina se están yendo, sabemos bien que los bancos están vacíos y que hay una huida frente a la moneda argentina, y el factor de riesgo para los inversores en Argentina volvió a aumentar.
¿Entonces cualquier intervención sería contraindicada para atraer inversiones?
El gran problema de Argentina es la falta de confianza de los inversores, porque este gobierno es imprevisible. La falta de respeto por el derecho será el principal factor de recesión en Argentina en los años que se acercan, a lo que se añadirá la baja de las exportaciones de los productos agrícolas. El análisis del Gobierno sobre la crisis mundial, desde el punto de vista técnico, es erróneo. Quizá tenga motivaciones políticas, pero desde el punto de vista técnico-económico es una acumulación de errores.
En "La economía no miente", usted plantea que en Argentina las leyes universales de la economía parecen no aplicarse...
Es cierto. Argentina siempre estuvo desfasada frente al camino económico dominante. El peronismo era el sistema económico de hacía 30 años en Europa. Con Menem, la tentativa de ingresar al capitalismo estuvo mal administrada. Ahora hay una regresión, y el discurso de la señora Kirchner no es válido ni en la práctica ni en la teoría. Nadie propone reemplazar al capitalismo por otra cosa. El sistema es muy imperfecto, pero por ahora no hay otra alternativa. Lo que hace la señora Kirchner es una especie de posmarxismo, que cree ver en cada crisis económica el fin del capitalismo. Hay una especie de deseo secreto de regreso del Estado, que se traduce en un deseo de poder. Pero no se limita a Argentina. En el exterior vemos con mucha tristeza esta derivación autoritaria del poder y el empobrecimiento de la población. Hay algo muy inquietante, que es la creación de una 'tercermundialización' de gran parte de Argentina. Parece que ningún Gobierno da importancia a estos temas.
LA FICHA
Nombre: Guy Sorman.
Nacionalidad: Francesa.
Edad: 64 años.
Profesión: Ensayista, economista y periodista.
Ocupación: Colabora con "Le Figaro", "The Wall Street Journal" y "La Nación".
Ideas: Es un firme defensor del medio ambiente y de la energía renovable.