Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
Un ex policía habría escondido a Rómulo León en Santiago de Surco. La pista la dio el último teléfono celular que el ex ministro usó antes de entregarse al juzgado anticorrupción

Las últimas horas del prófugo

Especial. HISTORIA DE UNA BÚSQUEDA

Por Miguel Ramírez. Unidad de investigación

Antes de entregarse a la justicia, el ex congresista y ex ministro aprista Rómulo Augusto León Alegría habría estado escondido en un edificio del distrito de Santiago de Surco, revelaron fuentes policiales que participaron en su búsqueda. La dirección es Loma Verde 332, departamento 202.

Los detectives obtuvieron la información exacta del escondite del prófugo a la 1:30 de la tarde del jueves pasado, pero cuando llegaron a la vivienda León ya había salido de ese lugar para entregarse a la justicia, lo que hizo a las 2:30 de la tarde de ese día.

Según información de registros bancarios, la dirección del inmueble figura a nombre de Hernán Wenceslao Marchand Jordán, ex suboficial de la otrora Policía de Investigaciones del Perú (PIP), de 61 años, quien en 1978 fue dado de baja por medida disciplinaria. En 1990 fue candidato a congresista por la agrupación Alianza Democrática.

El Comercio lo buscó en su departamento de Surco (cuyas cortinas se encuentran cerradas desde hace varios días) y en la dirección que figura en su ficha del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (calle San Borja Norte 1455), pero nadie dio razón de su paradero.

¿Por qué los agentes no llegaron a tiempo para capturarlo? Todo lo que aquí se cuenta está basado en versiones obtenidas de policías que participaron en esa operación y en el cruce de información con tres de sus protagonistas.

De acuerdo con la información recabada por este Diario, fue una demora administrativa en facilitar la información sobre el nombre del propietario del último teléfono celular que utilizaba Rómulo León Alegría lo que no le permitió a la policía capturarlo antes de que este se entregara con su abogado ante el Tercer Juzgado Anticorrupción.

El retraso, es bueno recalcarlo, fue totalmente involuntario, pues primero se tenía que cumplir trámites legales.

El grupo especial de la policía que se formó para aprehenderlo logró descubrir que León tenía en su poder el teléfono Nextel 994068132, a través del cual se comunicaba con sus contactos desde la clandestinidad. Ese número fue identificado por primera vez a las 10 de la noche del miércoles 12 (en el primer intento que hizo León para entregarse), pero la información sobre su propietario (quien resultó ser el ex policía Hernán Marchand Jordán) recién se entregó a la 1:30 de la tarde del jueves 13, cuando ya León había salido de la casa de Marchand en Santiago de Surco rumbo al local del Tercer Juzgado Anticorrupción, en San Isidro.

PISÁNDOLE LOS TALONES
La historia para obtener este número clave se inició a las 2 de la tarde de ese miércoles 12 cuando los agentes descubrieron que tres amigos personales de Rómulo León hacían coordinaciones para que el prófugo concediera una entrevista periodística y luego se entregara, sin ser capturado por la policía. La entrega iba a ocurrir esa noche en el restaurante Tip Top de Miraflores.

Según información contenida en un documento oficial de la policía al que ha tenido acceso este Diario, ellos eran el abogado Mario Rosazza y Carlos José Motte Picone, así como la esposa de este último, Gioconda Ramírez-Gastón. Entrevistados por este Diario, todos negaron su participación en estos hechos, aunque sus versiones son contradictorias. (Ver recuadro).

Los agentes le habían puesto la puntería a Rosazza y a los esposos Motte desde el 6 de octubre cuando Rómulo León se dio a la fuga. En dos oportunidades intervinieron su vivienda en La Molina. Y también, con la debida autorización judicial, tenían intervenidos sus teléfonos.

Volviendo a las 2 de la tarde de aquel miércoles 12, los policías detectaron que Rosazza y Motte estaban reunidos con tres sujetos en el café Haití de Miraflores. De pronto, uno de ellos se paró y salió abruptamente del lugar. Subió a su auto de placa BQP-437 y se fue. Se trataba de Hugo de la Rocha Marie, un ex marino.

Minutos después, De la Rocha llegó a la vivienda ubicada en la calle Alejandro Deustua 145, en la urbanización Aurora, Miraflores, en donde se encontraba Gioconda Ramírez-Gastón, esposa de Carlos Motte.

La reunión en el Haití terminó cerca de las tres y cada uno de los participantes tomó su rumbo.

AVISA A LOS COMPAÑEROS
Un grupo de agentes se quedó vigilando la casa de La Aurora y otro montó guardia en el edificio del abogado Mario Rosazza, ubicado en Miraflores. De pronto, como a eso de las 6 de la tarde, los detectives que se encontraban en este último lugar se pusieron alertas cuando vieron llegar un auto marca Volvo del que bajó el conocido periodista Gonzalo Iwasaki, de Canal 5, quien conversó con Rosazza.

Entrevistado telefónicamente por este Diario, Iwasaki confirmó este hecho. "A mí me llamó un amigo y me dijo que buscara al doctor Rosazza, pues había la posibilidad de tener un contacto con Rómulo León. No sé si se iba a tratar de una entrevista. Lo que le entendí al abogado es que ellos querían contar con un periodista que garantizara la entrega voluntaria de León. Pero finalmente no ocurrió nada", dijo Iwasaki.

Aproximadamente a las 7 de la noche, los agentes que estaban en la urbanización Aurora vieron salir raudamente en su auto (un Mercedes-Benz, color negro, de placa AQP-509) a Gioconda Ramírez-Gastón, la esposa de Carlos Motte, quien tomó una ruta hacia el centro de Miraflores.

Al mismo tiempo, el grupo que seguía a Motte vio que este también encendía su carro (un Ford Capri, plateado, de placa AQ-9333) y empezaba a movilizarse. Los sistemas de seguimiento policial se activaron inmediatamente. Ambos se encontraron minutos después en la puerta del Casino de Miraflores.

Allí los dos sostuvieron, en plena calle, una acalorada discusión. Dos agentes se acercaron como transeúntes para escuchar lo que hablaban. Lo que oyeron fue clave. La mujer, según la versión de los policías, le dijo a su esposo: "Ese imbécil de 'Coqui' (como así lo llaman a Rómulo León sus más cercanos amigos) se ha echado para atrás. Ya no podemos protegerlo más. Que se vaya a la m A nuestro hijo lo están amenazando y le han dicho que lo van a matar".

(El hijo de ambos esposos se llama Christian Motte Ramírez-Gastón y está preso en el penal de Lurigancho por narcotráfico. Carlos Motte padre, por cierto, también es investigado por lavado de dinero por la policía antidrogas).

En medio de la discusión, los agentes escucharon que Motte le dijo a su mujer: "Dile a Hernán que ya lo bote de allí". Luego se fueron cada uno en su auto.

Inmediatamente después, los agentes pidieron información de las llamadas telefónicas que en las dos últimas horas habían recibido los teléfonos celulares de Gioconda Ramírez-Gastón y Carlos Motte. Y allí saltó el número Nextel 994068132.

LUCHA CONTRA EL TIEMPO
¿De quién era el celular y quién era 'Hernán'?, se preguntaron los agentes. Con el convencimiento de que ese era el celular que estaba utilizando Rómulo León (lo que también había sido confirmado por otras fuentes de inteligencia), a la una de la madrugada del jueves 13 el ministro del Interior, Remigio Hernani, llamó por teléfono a un alto funcionario de Nextel para que le proporcionara toda la información referida a ese teléfono, así como el movimiento físico de ese celular que solo la compañía puede verificar a través del sistema GPS.

Como era de esperarse, el funcionario le dijo que para eso necesitaba un pedido formal del juez Jorge Barreto. A las 8 de la mañana, mediante el Oficio 105-2008, Barreto formalizó esa solicitud. Los agentes corrieron a entregar el documento a la empresa telefónica. Pero los trámites demoraron y la policía recién obtuvo la información del teléfono celular a la 1:30 de la tarde. Allí descubrieron que el famoso 'Hernán', del que hablaron Carlos Motte y su esposa, era Hernán Marchand Jordán.

Todos los detectives se dirigieron a la dirección que había registrado Marchand, calle Loma Verde 332, departamento 202, Santiago de Surco. Cuando llegaron, vieron que las cortinas del departamento estaban cerradas, y decidieron esperar. Entretanto, minutos después, el agente que estaba enlazado con Nextel avisó que el sistema GPS había detectado que la persona que tenía el celular se estaba moviendo por el distrito de Lince. Los agentes se emocionaron. Sin embargo, su alegría duró pocos minutos. A las 2:30 la señal se perdió. León se había deshecho del celular, y en aquel mismo instante se estaba entregando a la justicia.

Lo demás es historia ya conocida.

"Todas son mentiras de la policía"
Entrevistados por este Diario, el abogado Mario Rosazza y Carlos Motte Picone admitieron ser muy amigos de Rómulo León y de su hijo Rómulo León Romero, pero negaron haber estado coordinando la entrega del ex ministro aprista o de haber tenido contacto directo con él.

Rosazza y Motte se presentaron juntos a la entrevista con El Comercio. En lo medular, ambos reconocieron todas las reuniones que la policía registró y filmó en la tarde y en la noche del miércoles 12 de noviembre.

¿Si ustedes no estaban gestionando nada, por qué buscaban contactos con periodistas?, le preguntamos al doctor Rosazza. El abogado contestó que a él también un amigo le dijo que Rómulo León quería que se le contactara con un periodista que garantizara su entrega, "pero yo no sé dónde estaba, ni tampoco hablaba con él".

Luego agregó: "Incluso el coronel Vicente Álvarez, que tenía a cargo la búsqueda de Rómulo, me reunió a mí y a Carlos (Motte) en un café y nos pidió que colaboráramos para que Rómulo se entregara. Hasta nos habló de la recompensa, lo que no aceptamos. Le dijimos que si sabíamos de su paradero lo llamaríamos con la única condición de que le brindara a Rómulo las garantías del caso".

Carlos Motte se mostró más radical. "Después del escándalo yo no he tenido ningún contacto con mi amigo. Todo esto son ataques de la policía. A mi casa ingresaron dos veces buscando a 'Coqui', pero yo no lo he tenido jamás".

Cuando este Diario le preguntó sobre la acalorada discusión que tuvo con su esposa, Gioconda Ramírez-Gastón, en la entrada del Casino de Miraflores, luego de que la entrega de Rómulo León se frustrara, Carlos Motte dijo: "No se trató de una discusión, fue una conversación. No hablamos nada referido a Rómulo León". ¿Entonces de qué hablaron?, preguntamos. "Del problema de nuestro hijo", respondió Motte, lo cual concuerda con la versión brindada por los policías que escucharon la conversación entre los esposos.

Luego le preguntamos a Carlos Motte sobre la identidad de 'Hernán'. Motte dio esta respuesta poco convincente: "¿Hernán?, ¿Hernán Garrido Lecca? No sé de qué me hablas, yo no conozco a ningún Hernán".

Cuando le dijimos que 'Hernán' era Hernán Wenceslao Marchand Jordán, también negó conocerlo. "No sé quién será. La policía miente". Motte también negó que él o su esposa hubieran recibido llamadas del Nextel 994068132.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook