MUY CUESTIONABLE
Por Edwin Derteano. Asociación Automotriz del Perú
La antigüedad y el estado de nuestro parque, así como la importación de vehículos usados de timón cambiado y siniestrado, son grandes causantes de los altos niveles de contaminación y siniestralidad que tanto nos preocupan y que motivaron al Gobierno a reducir impuestos a los autos nuevos para facilitar la necesaria renovación. La próxima implementación de revisiones técnicas retirará de circulación a los vehículos más peligrosos y contaminantes. Paralelo a ello, se implementará un bono de chatarreo que compense el retiro y promueva la renovación por vehículos que utilicen nuestro gas de Camisea.
El presidente de la República, los ministros de Transportes, Comercio y Ambiente, expertos y la prensa se han pronunciado a favor de renovar el parque con vehículos nuevos y la necesidad de darle a Zofra-Tacna y Ceticos una orientación exportadora, considerando no conveniente prolongar el plazo para cambiar de lado timones o reparar siniestros de autos importados usados.
El Tribunal Constitucional rechazó el recurso de amparo de un importador de autos usados, que pretendía ingresar al país 26.000 unidades sin cumplir requisitos legales que determinen su estado, antigüedad y recorrido. Con esa sentencia, el TC pondera la salud y seguridad sobre las libertades de comercio y crea un precedente, al tiempo que exhorta a las autoridades a actuar de la misma forma. Sin embargo, llama la atención que la Comisión de Transportes vaya contra el tráfico, al ampliar hasta el 2012 la importación de vehículos usados para cambio de timón y la reparación de siniestros graves.
El Congreso demuestra estar de espaldas a la realidad al ir contra el interés de la mayoría, pues protege los negocios de unos cuantos importadores de vehículos usados, sobre todo extranjeros, y utiliza como escudo a menos de 900 trabajadores que podrían ser reabsorbidos en trabajos formales y con futuro, planteados por la Asociación Automotriz del Perú y Araper.
Es extraño que la Comisión de Transportes prefiera la venta callejera de vehículos importados usados y modificados, negocio basado en la subvaluación y evasión tributaria, como la mejor alternativa para renovar nuestro viejo y peligroso parque vehicular. Un Congreso contra el tráfico resulta mucho más peligroso que un camión contra el tráfico.