Por Débora Dongo-Soria S.
"Estamos a la espera de que el Gobierno del Perú cumpla con lo que dijo: que este general va a ser retirado como comandante en jefe del Ejército". Con estas declaraciones, el canciller chileno, Alejandro Foxley, dejó en claro que no dará por superado el incidente diplomático entre Chile y el Perú --generado por las expresiones antichilenas del jefe del Ejército Peruano, Edwin Donayre-- hasta que el presidente Alan García lo destituya del cargo de inmediato. Para Foxley, las disculpas públicas de Donayre no fueron suficientes, a pesar de que la presidenta Michelle Bachelet sí las había aceptado y dado por zanjado el asunto.
Las condiciones de Foxley para superar el incidente no cayeron nada bien dentro del Gobierno Peruano. El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, fue el primero en lamentar la exigencia de Foxley y no dudó en precisar que las decisiones en el Perú son autónomas y las toma el presidente García "de acuerdo con su real saber y entender y no presionado por nadie".
"Hay que buscar que las cosas se aquieten y no dramatizarlas", pidió Flores-Aráoz, tras la ceremonia de entrega de un cheque del Banco de la Nación a las Fuerzas Armadas por S/.800 millones en Palacio de Gobierno.
El jefe del Estado también estuvo presente en dicha ceremonia. Sin embargo, prefirió que fuera el ministro de Defensa quien se pronunciara sobre el caso. "El ministro tiene algunas palabras que decir", dijo García en voz baja, antes de retirarse del Salón Dorado de Palacio una vez culminada la ceremonia.
Aunque García no se haya pronunciado, Flores-Aráoz no fue el único que rechazó las presiones de Chile. El canciller José Antonio García Belaunde también ratificó esta posición y anotó que, dado que en el Perú existen normas y procedimientos que deben cumplirse, las declaraciones de Foxley "lamentablemente hacen imposible que en este momento se adelante ninguna decisión" sobre el futuro del jefe militar.
Así, el canciller dejó entrever que Donayre se quedará hasta el 5 diciembre en el cargo --fecha en la que culmina su gestión-- tal como se lo adelantó el presidente García a su homóloga chilena cuando la llamó para disculparse por el caso.
"La propia presidenta Bachelet, en declaraciones posteriores a canal 13 de su país, aceptó las explicaciones del presidente García y señaló que lo importante es que el general Donayre salía, y que ello era sin duda suficiente para el Gobierno de Chile", puntualizó García Belaunde.
Al igual que Flores-Aráoz, García Belaunde lamentó que el canciller chileno "dramatice en exceso" las palabras de Donayre y recordó que ninguna autoridad peruana reaccionó de igual formas por las propuestas de los candidatos a la alcaldía de Santiago de Chile, que amenazaron con "confinar" a los peruanos residentes en esa ciudad.
Por su parte, el primer ministro Yehude Simon, coincidió en que dependerá exclusivamente del jefe del Estado tomar una decisión. Sin embargo, no consideró que Chile esté dramatizando el tema y aseguró que él adoptaría la misma posición de Foxley si algún chileno ofendiera al Perú.
REACCIONES
"Es un atrevimiento. Si ya está dispuesto para que (Edwin Donayre) salga el 5 de diciembre, que salga el 5 de diciembre y el asunto se da por concluido. Si a Chile no le basta, qué pena, pues. Yo le pediría al Gobierno que no se deje presionar".
DANIEL ABUGATTAS. CONGRESISTA PNP
"Una persona que ha dicho lo que dijo el general Donayre no debería mantenerse en el Ejército. Que eso lo pida el canciller chileno me parece una intromisión inadecuada, que lo decidan las autoridades peruanas me parecería conveniente".
GUIDO LOMBARDI. CONGRESISTA UNIDAD NACIONAL
"Le diría al canciller Foxley que si la presidenta de Chile se dio por satisfecha (con las disculpas), que ya no insista. El canciller de Chile no puede intervenir en la política interna del Perú. Salvo que el presidente lo decida, Donayre pasará al retiro la próxima semana".
LUIS GONZALES POSADA. CONGRESISTA APRA