Por José Rosales Vargas
A lo largo de las playas de Paracas, Ica y Marcona interminables montÃculos dibujan un desolador paisaje. Se trata de algas arrancadas del mar iqueño por manos de extractores furtivos. Aquellos restos de vida solo aguardan su traslado a una de las cuatro plantas que operan en Nasca para convertirse en materia prima de una industria extranjera de insumos a la que no le importa el grave impacto ecológico que comienza a presentarse en el ecosistema marino del sur del paÃs.
Según han confirmado los pescadores y los extractores de mariscos de estas playas, la masiva e ilegal extracción de algas que se realiza pese a la veda impuesta desde el pasado 21 de octubre por el Ministerio de la Producción ha ocasionado el alejamiento y la desaparición de diversas variedades de peces (lenguado, chita, corvina y liza), crustáceos y moluscos (cangrejo, erizo, lapa, chanque, tolina y almejas).
El Comercio comprobó hace unos dÃas que la depredación de algas sigue incesante en varias playas del litoral iqueño como hace 25 dÃas cuando constató, en un primer recorrido, el accionar impune de hasta cinco grupos de extractores ilegales que ahora se desplazan de manera itinerante en busca de los pocos bancos de algas que todavÃa quedan a lo largo de 260 kilómetros de litoral.
En este nuevo recorrido por las playas La Hierba, El Faro, Peñón, Media Luna, Lomitas y Playón en Ocucaje, Ica, asà como Barlovento, Antana y El Negro en Paracas, Pisco, se pudo constatar la masiva depredación que se extendÃa a lo largo de la costa. En esta irracional extracción los depredadores literalmente han 'barrido' con las algas que flotaban a lo largo del litoral y arrancado aquellas que se mantenÃan adheridas a las peñas, rocas e islotes. Todo ante la indiferencia de las autoridades del Ministerio de la Producción, del Imarpe y de la CapitanÃa de Puertos.
Según se pudo conocer, se han extraido casi 140 mil toneladas de algas para en solo ocho años.
EL SARGAZAL
Este otrora paraÃso de la vida fue bautizado como El Sargazal precisamente por la abundante colonia de algas que se extendÃan a lo largo de sus más de dos kilómetros de playa. Ubicado al norte del puerto de San Juan de Marcona, este rincón era, además, una rica zona marina donde abundaban el erizo, la lapa, el chanque y antes la navaja y el meón. Al cabo de un año de irracional explotación de algas, este litoral luce ahora desolado, casi sin vida marina.
Luis Peña Chávez, un viejo pescador de esta localidad portuaria, confirma que esta masiva extracción de algas no solo se limitó a la zona de El Sargazal, sino que también se extendió a las playas La Aguada, Campamento, Cerro CaÃdo llegando inclusive a la bahÃa y punta San Fernando, lo que ha ocasionado no solo la desaparición de este recurso sino también la huida de una diversidad de especies que obligó al Ministerio de la Producción declarar, hace poco, la veda indefinida de moluscos y crustáceos.
UN EJEMPLO
El último jueves, el equipo de periodistas guiado por el biólogo Yuri Hooker Mantilla constató el desplazamiento de la nave Yoshelyn Desireth, sin número de matrÃcula, por la zona sur de San Juan de Marcona. Ante la ocasional presencia de una patrullera de la Marina en el muelle, los cuatro tripulantes evitaron llegar a este atracadero.
Luego de recorrer algunos kilómetros optaron por fondear su bote en Playa Hermosa. Tras arrojar su carga al mar, el oleaje se encargó de varar casi tres toneladas de algas que trasladaba la Yoshelyn Desireth. Estas fueron luego recogidas y extendidas en la orilla donde iban a permanecer dos dÃas para su secado antes de ser trasladadas, para su procesamiento, a una de las plantas informales que opera en Nasca.
Sorprendentemente, en todo este proceso de extracción, transporte y descarga por el mar, asà como el traslado por los casi 90 kilómetros que separan San Juan de Marcona de Nasca, ninguna autoridad de la CapitanÃa de Puertos, de la Dirección de la Producción de Ica y menos de la policÃa intervino alos extractores ilegales, los tripulantes de la embarcación, los transportistas y operadores de estas plantas de procesamiento.
¿Para qué utilizan el sargazo?
El sargazo es un recurso que se extrae con fines de exportación, pues es muy apreciado en la industria cosmética y en la acuicultura. En el mercado internacional, se lo emplea en la industria de los alginatos, que son gomas con propiedades espesantes, estabilizantes, emulsificantes o gelificantes.
Estas gomas se usan ampliamente en la industria alimenticia, farmacéutica, cosmética, papelera, textil, de adhesivos, entre otras. Es utilizada por la farmacologÃa por su elevado contenido de vitaminas A, B, E y D. También como forraje para animales y en la agricultura.
El sargazo habita las costas del PacÃfico de América del Norte (México, norte de Baja California y Alaska) y del Sur (desde Lima hasta el Cabo de Hornos). Asimismo, en el sur de Ãfrica, Australia, Nueva Zelanda, Noruega, Escocia, Japón y Corea.