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MIRADOR DEL CERRO SAN CRISTÓBAL

El vía crucis sobre ruedas

ADEMÁS DE VISITAR EL MUSEO, DESDE ARRIBA DIVISARÁ VARIOS DISTRITOS DE LA CAPITAL Y, SI ESTÁ DESPEJADO, INCLUSO PODRÁ VER EL MAR

Por Marisol Grau

Ya no es necesario esperar la Semana Santa ni la Fiesta de las Cruces, el primer domingo de mayo, para peregrinar hasta la cima del Cerro San Cristóbal. Tampoco es indispensable gastar esfuerzo escalándolo a pie, pues actualmente se ofrecen servicios motorizados que se encargarán de transportarlo hasta ahí y cuya ruta, además, ofrece otros atractivos de los distritos de Lima y el Rímac.

La travesía empieza en la Plaza de Armas, donde se toman desde diferentes paradas unos buses turísticos. ¿Cómo reconocerlos si no portan ninguna señal que especifique su ruta? Para ello están los jaladores, cuyo trabajo es atraer a los interesados. Una vez armados los grupos de aproximadamente 20 personas y encendidos los motores se recorren primero los alrededores del centro de la ciudad. Sus ojos se llenarán de historia ante los monumentos, casonas y balcones coloniales. Destacan la Catedral, el Convento de San Francisco, el Parque de la Muralla, la Plaza de Acho, entre otros. Casi al terminar la avenida Abancay ya se va percibiendo con mayor claridad el apu representativo de nuestra capital, adornado con una bandera blanquirroja y un sinnúmero de casas de diversos colores.

Los comentarios de la guía Iris Donayre son en su mayoría culturales, hasta que al llegar a las faldas del San Cristóbal pide subir las lunas por protección. Roberto Calderón, gerente de participación ciudadana del Rímac, añade que la falta de seguridad es uno de los problemas que impide hacer turismo en el distrito.

San Cristóbal es el nombre de la vía que se utiliza para subir. Su estrechez e inclinación logran que sea imposible no sentir la asunción. "Ahora puede sentirse como si estuviera en un avión", señala Donayre en una parte del camino que, para bien o para mal, se encuentra totalmente a cielo abierto. Esto da la sensación de estar flotando en el aire, como si uno fuera pasajero de una aeronave que acaba de despegar.

EN LA CIMA
Una vez en el mirador, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, lo primero que llamará su atención es la cruz de fierro y concreto de unos 20 metros de alto. Lima parece una maqueta arquitectónica y a pesar de que la nube gris, que usualmente la cubre no pasa desapercibida, se ven los distritos de Miraflores, San Isidro, San Juan de Lurigancho, etc. Incluso, si está despejado se divisa hasta el Océano Pacífico.

En la cima del cerro encontramos un museo, el cual comenzó a funcionar en 1997. Este es netamente fotográfico, por lo que se pueden encontrar imágenes actuales y pasadas del cerro San Cristóbal, algunas huacas, balcones, playas o construcciones limeñas. Cada tema cuenta con una resumida explicación al lado para los turistas que deseen informarse un tanto más.

El mantenimiento de este, como el del resto del mirador, se encuentran bajo responsabilidad del Instituto Nacional de Cultura (INC). Al respecto, Calderón especifica que "el INC es el que lleva la administración, por eso es que no siempre está prendida la luz de la cruz, ya que la energía les cuesta".

Dato adicional: sí hay servicios higiénicos, cuyo precio es de S/.050.

DE VUELTA A TIERRA
Al regreso se le pide a los visitantes tomar sus mismos asientos, pues como lo da a entender Donayre, la idea es que los que vinieron del lado del cerro ahora puedan observar los paisajes urbanos.

Bajando del cielo y nuevamente en territorio bajopontino el descenso es por la calle Cabildantes, la cual cruza el barrio Villa Fátima. En dicha parte del trayecto se pasa por el Convento y la Alameda de los Descalzos, así como la calle de los Bobos hasta llegar al punto de partida donde finaliza el tour.

Se inauguró un día como hoy hace 80 años
El 23 de diciembre de 1928 el fray Francisco Aramburú, de la congregación de los Descalzos, y el presidente Augusto B. Leguía apadrinaron la cuarta cruz del Cerro San Cristóbal.

Estuvieron presentes el arzobispo y algunos ministros de aquella época. "No obstante que el tráfico de automóviles por el camino de ascensión solo fue permitido para los de la comitiva oficial, mucho antes de la hora señalada para la ceremonia numeroso público se trasladó a la cumbre del cerro haciendo el recorrido a pie, notándose entre los asistentes a numerosas señoras y señoritas", cuenta el redactor del El Comercio que cubrió tan importante acontecimiento.

¿Cuál era la particularidad de esta nueva insignia cristiana? Su función luminaria. Hoy cuenta con 37 reflectores delanteros y 15 posteriores para alumbrar las noches capitalinas.

DATOS ÚTILES
Recorrido en bus:Agencias: Khori Mayu Tours, Gumars Travel, Quilla Tours, Yesumi Tours, Cima Tours. Costo: S/.5. Duración: una hora. Funciona de lunes a domingo.

Museo: costo: S/.1 (la entrada para los niños es gratuita). Horario: de lunes a viernes (9:00 a.m. -- 6:00 p.m.), sábados y domingos (9:00 a.m. -- 9:30 p.m.) incluido feriados.

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