Buenos Aires [AGENCIAS]. El rally Dakar es considerado el torneo más duro y riesgoso del planeta del deporte motor. Ya sea por su duración extenuante, llevar al límite la resistencia física de los pilotos, o por recorrer territorios de geografía desconocida para los participantes --al menos esta vez que se lleva a cabo en Argentina y Chile--, el Dakar ya cobró su primera víctima. Se trata del motociclista francés Pascal Terry, quien estaba desaparecido desde el domingo 4 de enero, día en que se corrió la segunda etapa del rally en la ruta Santa Rosa de la Pampa -Puerto Madryn (837 kilómetros de recorrido).
Recién en la madrugada de ayer se encontró el cadáver de Terry, tras una búsqueda realizada por Defensa Civil y la Gendarmería argentina. El cuerpo fue hallado a unos 15 metros de su moto Yamaha en una zona de densa vegetación en las localidades de Abramo y Cuchillo, a unos 190 km al sur de Santa Rosa, donde arrancó la jornada de domingo.
Era la primera vez que Terry disputaba el Dakar, y fue un piloto que inició su carrera en el motocross a los 20 años de edad. "Sueño con estar en el Dakar desde que existe. Creo que va a ser sensacional, el lugar parece fabuloso", dijo el francés antes de iniciar la competencia. La fiscalía y policía de La Pampa ya iniciaron las investigaciones para determinar la causa de la muerte.
A pesar de que el Dakar ha causado 20 muertes desde su creación en 1979, la competición no se detiene. Por eso ayer se llevó a cabo con normalidad la ruta Neuquén-San Rafael (763 km de recorrido), en la que el sudafricano Giniel de Villiers (Volkswagen) ganó en la categoría de automóviles. Sin embargo la tabla general es liderada por el catarí Al-Attiya (BMW). El español Carlos Sainz (Volkswagen) está en tercer lugar. En motociclismo, el estadounidense Johan Street se llevó la jornada, mas el español Marc Coma se mantiene cómodo en la punta.