En Wall Street, los inversores continuaron realizando ventas de la mayoría de sus papeles industriales y tecnológicos, afligidos por los malos datos del empleo. La pérdida de puestos llegó a 524.000 en diciembre, la cifra más alta en casi 16 años. Con ello la recesión se profundiza y los nuevos paquetes de reactivación se vuelven más imperativos. En tanto, la cifra anual de pérdida de empleos llegó a 2,6 millones, cantidad no vista desde 1945. La plaza limeña cerró con ligeras pérdidas y con el más bajo volumen de negocios en lo que va del año --tan solo se negociaron US$3,7 millones en 617 operaciones--. Las acciones más castigadas fueron las de alimentos.