Por Renzo Teruel Luna
Cada uno tenía planeado festejar el Año Nuevo por su lado. Él con dos compañeros de trabajo, y ella, en casa de una amiga, tomando cerveza. Hacía poco que la relación sentimental de seis meses había terminado de mala manera y ambos estaban dispuestos a tomar rumbos distintos, al menos eso era lo que aseguraban ante los demás.
Pero esa noche se encontraron. Todavía no queda claro si fue a propósito. El joven carpintero Jhon Ospina Cabello (30) se topó con ella en la casa de un amigo, en el asentamiento humano Villa del Mar, del distrito de Nuevo Chimbote. Allí estaban todos los integrantes de una asociación de sordomudos, como él. Dicen que Katty Marín Pereira (31) ni siquiera lo miró. Lo esquivó todo el tiempo, aunque de vez en cuando lo observaba de reojo.
Hasta que él, animado por la cerveza, se acercó a saludarla. Nadie sabe qué se dijeron a través de las manos, solo vieron que después de varios minutos ambos salieron de la casa disgustados. Ninguno se despidió.
Lo que realmente ocurrió luego, pocos lo saben. Katty contó a la policía que actuó sola, que envenenó a Jhon porque la había violado, que lo cercenó en partes con un serrucho, que incineró sus restos, los envolvió en sacos y los guardó en cajas de cartón. Todo sin ayuda de nadie.
Dijo, luego, que el 1 de enero buscó a sus amigos sordomudos y que los engañó diciéndoles que la ayudaran a enterrar unos animales muertos, envueltos en sacos y metidos en cajas, cerca de la playa de Vesique, para lo cual les pagaría 25 soles a cada uno.
Pero la policía no le cree. Se trata de un asesinato bastante brutal para ser ejecutado por una sola persona. Demasiado ensañamiento para una mujer aturdida por una violación. "En este crimen participaron varias personas, es evidente", comentaron agentes del grupo de Homicidios de la Sección de Investigación Criminal de Chimbote.
Lo mismo creen los parientes de Jhon, quien tenía un niño de 2 años. Su hermano mayor, Robinson, no cree que Jhon la haya ultrajado, tampoco que Katty actuara sola en el crimen. "Ella siempre iba a buscar a mi hermano al taller de carpintería, lo perseguía", cuenta.
Katty insiste en su versión. Ella, también sordomuda, explicó que Jhon, en la reunión, le pidió estar a solas en una casa contigua, deshabitada, para retomar la relación, pero que en lugar de eso la golpeó por haber bebido licor con otros hombres, sin él. Entonces, contó, le puso un cuchillo en la garganta, la obligó a desnudarse y la violó contranatura.
En su relato, la joven refirió que cuando se despertó y vio a Jhon durmiendo, salió a comprar un raticida, que luego mezcló con cerveza. Fingiendo naturalidad, se lo dio de beber y lo mató. Después, con un serrucho, le cortó las piernas, los brazos y parte de la cabeza.
La mujer explicó que incineró los restos en un barril y que al día siguiente, a las 8 p.m. del jueves 1, buscó a sus amigos, uno de ellos chofer de un mototaxi. Ella dice que fue entonces que les mintió acerca de enterrar a los animales muertos.
Lo cierto es que en ese vehículo sin placa de rodaje llevaron los restos de Jhon Ospina para enterrarlo en un descampado. Pero en ese momento, policías a bordo de un patrullero vieron algo sospechoso en esa unidad que se desplazaba con lampas y cartones por la carretera Panamericana Norte.
Como resultado fueron detenidos Katty Marín, Carlos Gonzáles Cabrera (50), Oscar Torres Dueñas (29) y Gloria Cesías Paredes (23). Tras ello, la policía intervino la casa donde presuntamente ocurrió la violación. Allí hallaron a Miriam Matías Gervasio (39), Alexander Carmona Chávez (30), Wilmer Chuquillanqui Secaida (37) e Iván Mondoñedo Rodríguez (25). También encontraron dos serruchos manchados de sangre y el barril donde se quemó el cuerpo.
Solo Mondoñedo y Torres fueron liberados. Los demás se encuentran en el penal Cambio Puente. Katty sigue jurando que lo hizo sola, en un momento de locura y rabia. Pero nadie le cree. Lo único a su favor es el certificado del médico legista: desfloración contranatura reciente. Su familia ha preferido el silencio. El fiscal ha pedido para ella 30 años de prisión.