Por David Hidalgo Vega
Un grupo de libros antiguos sustraídos de la Biblioteca Nacional del Perú fue devuelto ayer por el director de El Comercio, Francisco Miró Quesada Rada, al director de la BNP, Hugo Neira. Se trata de cuatro ejemplares recuperados del mercado negro por un coleccionista privado, quien posteriormente los entregó a este Diario como evidencia de su denuncia sobre el tráfico de libros procedentes de esa institución.
"Los medios de comunicación, una vez que tienen estos bienes y de otra naturaleza, que son ilegales, están en la obligación de ponerlos en conocimiento de la opinión pública, pero también en la obligación de actuar de acuerdo a ley. Por eso venimos a hacer entrega de estos libros", dijo el doctor Miró Quesada Rada al momento de devolver este patrimonio bibliográfico.
Entre los libros entregados figura el "Papirii massoni annalium", una edición en latín de 1578, escrita por el erudito francés Jean Papire Masson. Este raro ejemplar incluso tenía la etiqueta con el código de barras de la BNP, con el número 000108263, que días atrás fue reconocido por funcionarios de la biblioteca como parte de sus fondos bibliográficos. El ejemplar no se halló cuando este Diario realizó la consulta respectiva.
También se entregó el libro "Querétaro. Memorias de un oficial del emperador Maximiliano", del militar francés Alberto Hans (México, 1869), y el "Compendio histórico, geográfico y genealógico de los soberanos de la Europa", de Manuel Trincado (Madrid, 1769).
Un cuarto libro, "Instrucción de Confessores y penitentes", de Daniel Concina (Madrid, 1766), del que en un inicio la BNP no dio razón ante una consulta de El Comercio, se ubicó finalmente en las bóvedas del local de la avenida Abancay. El ejemplar entregado ayer sería uno adicional.
A nombre de la Biblioteca Nacional, el doctor Hugo Neira agradeció el gesto de "servir a la Nación y al país en la recuperación de estos libros". El director de la BNP destacó la actitud del benefactor anónimo, que recuperó un bien con su propio peculio para entregarlo sin condiciones a la institución tutelar. Por su parte ofreció avanzar en las investigaciones.
"Ya habíamos puesto en marcha un pedido ante la fiscalía anticorrupción. Es un tema que debe investigarse. Eso no compete ni a El Comercio ni al donador, sino a nuestra institución, que será examinada". En otro momento reconoció que la salida de ejemplares valiosos requiere de complicidades internas.
BREVE CEREMONIA
La entrega se realizó en una breve ceremonia ofrecida en la sala de investigadores de la sede central de la BNP, en San Borja. Hugo Neira descartó que el lugar sea inseguro, como han opinado algunos académicos. Por el contrario, resaltó el sistema de detección electrónica implementado durante su gestión. "Este es el momento para decir al MEF que nos apruebe los pedidos para tener más sensores", señaló.
Ante el pedido de algunos intelectuales de un inventario de joyas bibliográficas, Neira dijo que el inventario ya existe, aunque no precisó si se ha realizado alguna revisión reciente para detectar piezas faltantes. Al final del acto se firmó un acta de entrega.
Campaña por la ley del patrimonio
El director de la BNP invocó a que se realice una campaña a propósito de la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, que entrará en vigor a partir de junio. Según explicó, la norma obligará a que tanto la biblioteca como el Archivo General de la Nación y el INC abran un registro de bienes culturales en el que "(de) cada pieza tiene que decirse dónde fue adquirida".
Según Neira, "quienes más van a sufrir son aquellos vendedores ilícitos de bienes de la Nación y quienes han comprado libros en el desorden del Perú de estos años". El funcionario invocó al uso de tecnologías para combatir el tráfico de libros. Como muestra entregó las copias digitales de dos textos coloniales pertenecientes a los teólogos Ildefonso de Peñafiel y Diego de Avendaño, adquiridas en Europa.
SEPA MÁS
4Durante la entrega, el doctor Hugo Neira recordó que este no es el único episodio de tráfico de libros al que se ha enfrentado. "Desde que llegué a esta institución recibí cinco visitas de personas de gran nivel en la vida cultural peruana para venderme libros que no estaban en la biblioteca y son valiosos. Uno de ellos era el de Peñafiel. El precio era de 10 mil dólares".
4La Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación (N° 28296) establece como sanciones multas, decomisos y demolición, según el bien y la falta. Su reglamento fue aprobado en mayo del 2006.