Lunes, 29 de mayo de 2006
Un rostro militar dirigiría la CIA
NUEVOS AIRES
De ser aceptado por el Senado de EE.UU., Michael Hayden tendrá la difícil misión de reestructurar una agencia de inteligencia que pasa por una crisis de prestigio y disciplina

MIAMI.Esta semana, el Comité de Inteligencia del Senado estadounidense decidió dar el visto bueno a la candidatura del general de la Fuerza Aérea, Michael Hayden, para dirigir y trazar el futuro inmediato de la CIA, una de las más controvertidas agencias de espionaje, en reemplazo de Porter J. Goss, quien era visto como el funcionario que quiso preservar el rol de la agencia como el principal centro de análisis de información clasificada en el Gobierno.

El filtro de la cámara senatorial pudo haber sido más riguroso. Por lo menos todo parecía indicarlo de esa forma, cuando el pasado 18 de mayo Hayden fue interrogado durante largas sesiones en torno a su participación, o acaso responsabilidad, en el desarrollo de un programa de escuchas telefónicas ideado poco después de los atentados del 11 de setiembre del 2001 en Washington y Nueva York.

El espionaje, según denuncias de la prensa y organizaciones de derechos humanos, se ha ramificado temerariamente hasta fisgonear en la vida privada de millones de ciudadanos en Estados Unidos.

El programa fue autorizado por la Casa Blanca y ejecutado a la letra por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés), cuando precisamente Hayden la dirigía para aumentar la vigilancia de la nación.

No muchos creían que este militar, de 61 años, respetado en los círculos castrenses por su habilidad para manejar organismos complejos y grandes como la NSA, llegaría a pasar el examen.

Se esperaba un debate político intenso y a morir, pero a juicio de lo ocurrido durante la jornada anterior, la cuestión resultó una jugada maestra para Hayden. Nada quedó fuera de su lugar: el hombre se presentó ante los miembros del comité como una figura de mano dura, de mentalidad militar, pero a la vez independiente y de sentido analítico.

No obstante, el general ha reconocido sus desavenencias con el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, algo que los analistas reconocen como una señal de independencia.

Reconoció que el asunto del espionaje se ha convertido "en el fútbol del enfrentamiento político" en Estados Unidos. Ofreció disculpas, pero lo hizo siempre a su manera: ''Cuando tuve que tomar esta decisión personal en octubre del 2001, la conclusión fue bastante sencilla: no podía dejar de hacerlo''.

El programa de vigilancia empleaba un criterio de 'causa probable', lo cual hacía imposible que la información sobre los ciudadanos comunes fuese utilizada.

Sin embargo, Hayden se negó a responder en torno a una serie de informes de que la NSA realizaba una vigilancia mucho más amplia.

El diario "USA Today" soltó la bomba informativa hace poco: la NSA mantiene archivos de decenas de millones de llamadas por celular sin antes haber obtenido una orden judicial.

Hayden precisó que solo hablaría sobre la parte del programa cuya existencia confirmó públicamente el presidente. Y se quitó un peso de encima.

Además añadió que, cuando se trata de seguridad nacional, no debe haber tanto escándalo, ya que siempre buscan un equilibrio entre la intimidad y la seguridad'.

En todo caso, ¿cuál es el aporte que inyectaría Hayden en la CIA y hasta qué punto estaríamos hablando de una reestructuración de la agencia? El reto es inmenso, eso nadie lo duda. Y es que los analistas dicen que, en caso de ser ratificado por el pleno de la Cámara Alta, estará obligado a restablecer el prestigio y la disciplina de la institución.



Juan Carlos Chávez Corresponsal



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