Domingo, 6 de agosto de 2006
El llamado al deber ciudadano también compromete al Estado

AL RESCATE DEL VALOR PERDIDO
"Tarea de todos" es la frase con que termina el pegadizo eslogan de un ente estatal y que hoy quiere resucitar el gobierno de García. De acuerdo, pero que todos cumplan con su parte



"Es cierto que el Estado es frívolo y gasta mucho. Es cierto que los más ricos podrían pagar más y que muchos se aprovechan de su posición política, pero también es cierto que la gran mayoría de la gente no cumple con su deber".

Minutos antes de entrar en materia y de cantar las acciones inmediatas del "cambio responsable" en su gobierno, el presidente Alan García dedicó cuatro párrafos de su mensaje del 28 de julio para pedirnos "íntima y fraternalmente" un examen de conciencia y analizar si es que cumplimos con nuestros deberes.

"Nos hemos acostumbrado a echarle la culpa de todo a los demás sin reconocer que gran parte de la culpa también es nuestra, nos hemos acostumbrado a exigir más derechos, pero olvidamos las obligaciones y el deber", nos jaló las orejas el flamante jefe de Estado en las últimas Fiestas Patrias.

¿Cuán justo es este reclamo? ¿Puede tener éxito un llamado a la conciencia y a la responsabilidad desde la arena política? ¿Cuán involucrados estamos los peruanos con aquello de que la nación la construimos todos?

En primer término, vale decir que la invocación de García no es un descubrimiento de última hora.

Juan Carlos Gómez de la Torre, publicista, hurga entre sus recuerdos más frescos y llega cinco años atrás. "Con la agencia Leo Burnett, cuando recién llegó (Alejandro) Toledo al poder, promovimos una campaña firmada por el Gobierno Peruano cuyo lema era 'Para que el país cambie, tenemos que cambiar nosotros', pero que desgraciadamente estuvo solo cuatro o cinco semanas al aire. No es poco, pero lo malo es que fue un impulso y nada más, fue parte de una primavera democrática que quedó en un entusiasmo pasajero", rememora.

Gómez de la Torre señala que una de las vallas con que se toparon fue que, ni bien arrancó la campaña, empezaron a proliferar gestos de informalidad como las tardanzas del mandatario en las ceremonias públicas o los dislates del entorno y la parentela presidencial. "Estoy de acuerdo con el trasfondo porque en este país debemos empezar a confrontar el rol que tenemos los ciudadanos, pero cuando uno asume o urge una actitud de este tipo a los demás, tiene que cuidarse muchísimo más de lo que hace y de cómo se comporta".

A Constantino Carvallo, educador, el mensaje de García le trajo a John F. Kennedy a la memoria, "por aquella famosa frase de 'no preguntes qué puede hacer el Estado por ti, sino qué puedes hacer tú por el Estado', lo cual invoca al ciudadano a asumir su responsabilidad en la construcción de la patria".

AUTOPISTA DE DOBLE VÍA
El director del colegio Los Reyes Rojos saluda el enunciado, pero piensa que los deberes y los derechos tienen que ir juntos. "Uno cumple los deberes como correspondencia a los derechos que el Estado está obligado a dar, si el Estado maltrata a uno, no le da educación, no le da servicios de salud y lo condena a la exclusión, me parece completamente injusto pedirle que cumpla sus deberes".

A Carvallo le parece una interpretación incorrecta creer que una persona no se ocupa de su hijo porque no cumple su deber, lo cual trae como consecuencia que este se meta a una pandilla (tal fue uno de los ejemplos que puso el flamante gobernante). "Creo que hay causas más profundas, ligadas al modo en que los derechos de los ciudadanos no se cumplen, por ejemplo el derecho al trabajo".

En esta misma línea traza su postura Uriel García, médico, para quien el pedido a la conciencia del deber tiene dos vías. ¿Que hay galenos que atienden a pocos enfermos y cierran temprano su consulta? Los hay, según el ex ministro, pero también muchos se ven impelidos, sobre todo en el sector público, a buscar otros medios para mantener a sus familias.

"El presidente tiene que demostrar que la toma de conciencia es para todos, comenzando por él, y una demostración de ello es hacer que el salario de médicos, policías, enfermeras y maestros sea más digno. Se debe cumplir reglas para exigir un trabajo concordante", añadió Uriel García.

SUPERANDO AL PAPÁ GOBIERNO
Sin atisbo de aprismo, pero con conocimiento de causa en el campo de la comunicación persuasiva, Sandro Venturo, sociólogo, apunta que "cuando García invita a que cumplamos con nuestro deber, y no solo defendamos nuestros derechos, nos está convocando a algo más trascendente de lo que imaginamos, está diciendo que la política es asunto de todos los ciudadanos y, aun más, está criticando a quienes esperan que papá gobierno resuelva y a quienes dejan en las autoridades toda la suerte de nuestro bienestar colectivo".

Y sí, pues, si cumplir nuestros deberes empieza por cumplir las leyes, pues hay tarea por hacer, ya que según el último sondeo de la Universidad de Lima, el 77,6% de capitalinos piensa que los peruanos no las cumplimos. Puede que sea entonces momento de revertir esta triste figura. Entre todos.



Francisco Sanz Gutiérrez
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