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Sábado, 9 de diciembre de 2006
"Mi intención es aprender rápido y trabajar"


Entrevista 4 FERNANDO BARRIOS IPENZA
El flamante presidente de Essalud habla de sus planes al frente de la institución y cómo espera convertirla en eficiente


 



Por Luis Corvera Gálvez

Como alcalde de Huancayo, Fernando Barrios asegura haber realizado grandes cambios para su ciudad, como la construcción de un terminal interprovincial y haber dejado todo listo para la entrega en concesión del servicio de saneamiento de la ciudad. Y aunque está vinculado al Apra, él forma parte del ala progresista del partido que cree en la tercerización de servicios, la comunión de inversiones público-privadas y los procesos de concesión. Con esto en mente, no quiere ser uno más en la larga lista de presidentes de Essalud que solo han calentado el magro sillón que los espera cada día en el piso 3 de la sede de la institución; él está muy confiado en que logrará cambios radicales. De tener éxito, unos seis millones de afiliados se lo agradecerán.

Usted está frente a una institución cuyos problemas son harto conocidos, pero que, a pesar de ello, nadie ha sido capaz de hacer algo efectivo para resolverlos. ¿Por qué cree usted que será la excepción?
Yo no tengo vocación de bombero. Mi intención es aprender rápido y ponerme a trabajar en los cambios. Esta es una institución sobrediagnosticada por la que se ha hecho poco, producto de la volatilidad política de los gobiernos de turno para ejecutar una adecuada reforma de la salud.

¿A qué se refiere?
Muchos creen que Essalud es una papa caliente y cuando asumen la presidencia de la institución, prefieren evitarse problemas y solo administrar la crisis hasta que se van. Pero aquí es necesario ir más allá, y al tiempo que administras la crisis, cambiar el modelo de organización y fortalecer la presencia de los empresarios y trabajadores, que son los dueños de los recursos. Además, hay que romper todos los mitos y paradigmas que se han creado tras tantos años de crisis.

¿Cuáles son?
Supuestamente somos autónomos, pero formamos parte del plan de austeridad del Gobierno. Requerimos un empoderamiento político que nos permita tener un adecuado accionar. Sé que hay un problema de credibilidad.

Y no solo con la institución, sino también con el personal que trabaja en ella.
Lo sé. Se cree que hay personal médico y asistencial que no cumple con el trabajo médico programado. Y en eso influyen las leyes ad hoc que se han dado, como la del trabajador médico, la de la obstetriz o el tecnólogo. En todos estos casos se pone por delante los derechos del trabajador, pero qué pasa con los derechos del afiliado. Si bien la ley del trabajador médico establece seis horas de trabajo, en la práctica trabajan cuatro.

¿Qué otros paradigmas ha encontrado?
Se trabaja por la presión de la demanda y no se planifica la oferta, lo cual provoca que la planta que se diseña nunca sea la adecuada, pues siempre la demanda estará por encima de la oferta. Y a ello hay que añadir que la institución es curativa y no preventiva, cuando debería ser al revés.

Ese sería un gran cambio...
Uno debe partir de un estudio epidemiológico que determine cuáles son las enfermedades que enfrenta la población para prepararse y evitarlas. Si yo sé que pasados los 50 años se incrementa el riesgo de cáncer a la próstata, debo hacer campañas de prevención y no esperar a que lleguen los pacientes en estados ya avanzados de la enfermedad. No hay que olvidar, además, que es más barato prevenir que curar.

Para eso se supone crear la red periférica de atención.
En la práctica no son centros de contención, sino mesas de partes que derivan a los pacientes hacia los hospitales grandes.

Le reclamarán más recursos para ello...
El financiamiento es otro tema en el que se requiere una reforma. Existe un 30% de prestaciones que se dan a infiltrados.

¿Cómo es eso?
Existe una ley de emergencias que nos obliga a atender a quienes estén en esa situación, sean afiliados o no. Y es por eso que si te das una vuelta por las áreas de emergencia, verás a mujeres embarazadas esperando a que les llegue la hora del parto y a personas con apendicitis que esperan que se convierta en una peritonitis para que los atendamos. Pero eso no es todo, existen personas en el cerro San Cosme que tienen contratadas hasta siete empleadas que, ¡oh sorpresa!, tienen enfermedades preexistentes al momento de afiliarlas. Muchas de ellas reciben hoy tratamientos de hemodiálisis, que son muy costosos. Y es que, hecha la ley, hecha la trampa.

¿Hay más casos?
Claro. Por ejemplo, la mayor parte de afiliados subsidia el seguro agrario, que se creó para beneficiar a los campesinos que suelen carecer de algún tipo de cobertura médica. Sin embargo, hoy se acogen a ese seguro las agroexportadoras. Y lo peor de todo es que Essalud suele ser la última prioridad de pago de las empresas. Según el reporte de la Sunat, que es la encargada de cobrar, hoy nos adeudan S/.2.890 millones, de los cuales solo el 60% es exigible.

Pero también hay acreencias del Estado, sobre todo municipios.
Es cierto, y lo peor de todo es que estamos obligados a seguir atendiéndolos. Mientras ellos presenten su declaración ante la Sunat, así no paguen, tenemos que atenderlos. Pero eso lo queremos cambiar. Solicitaremos que se apruebe una norma que nos permita no atender a quien nos debe por más de tres meses. Y si los trabajadores quieren ser atendidos, en lugar de quejarse con nosotros, que presionen a las municipalidades para que se pongan al día en sus pagos.

Es consciente de que, aún con las mejores intenciones que pueda tener, existe tanto por arreglar que podría no ver el cambio.
Bueno, nunca hay estabilidad en estos cargos (se ríe)... En todo caso, todo elefante se come a pedazos. No hay otra forma de enfrentar este monstruo. Y mientras esté aquí, avanzaré lo más posible.

Usted ha implementado un plan de emergencia, cuyos resultados parecen buenos, pero la institución requiere un cambio estructural: hay que separar la prestación del financiamiento.
Es cierto, si bien el problema parecen ser las colas, ellas no lo son, y en todo caso ya se están solucionando con las medidas de emergencia implementadas. Aquí hacen falta criterios de racionalidad económica y, efectivamente, hay que separar la prestación del financiamiento.

¿Cuándo se materializará ello?
Tenemos un plan de tres etapas. En la primera, de emergencia, buscaremos reducir el actual desembalse de casos. Ese plan durará 180 días. Luego sigue el fortalecimiento de los centros asistenciales (lo cual se logrará con el incremento del gasto de capital en el presupuesto de los próximos años) y, finalmente, el cambio de modelo, que aún está por definirse.

Pensé que ya lo tenía claro...
Sí, pero prefiero que haya consenso en ello. Ya tuvimos una reunión de planeamiento hace unos días y hemos decidido convocar para febrero un taller internacional en el que esperamos invitar a especialistas de otras latitudes para que nos comenten sobre los procesos de reforma de la salud que se han hecho en el mundo y, de esa forma, rescatar los más valiosos para adaptarlos e implementarlos. n

ENPUNTOS
4 Centros asistenciales:
326 divididos en cuatro grupos, según su envergadura y tipo de atención.
Prestaciones: En el 2005 se realizaron 12 millones de consultas externas (dos por afiliado), tres millones de consultas por emergencias (aunque el 80% no corresponde a esa categoría) y 326.000 cirugías.

4Personal: 35.387 personas.
Existen cuatro asistenciales por cada administrativo.





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