Por Fernando Vivas
El humor popular lo llama 'Maestrito', no sé si en honor de sus hazañas ajedrecísticas o de las travesuras amatorias que lo mantuvieron lejos de casa, en Sao Paulo, hasta que su familia lanzó un SOS para que la moralina nacional la ayudara a rescatarlo. En realidad, sus expansiones eróticas no nos constan, pero Emilio Córdova las insinúa cada vez que puede con una mirada pícara de los ojos que ha convertido en verdes con su plata. Cuando el 'Maestrito' dice: "No voy a hablar más de mi vida privada", en realidad parece gritar: "¡Estuvo buenaza!".
Dan ganas de replicarle: "¡Ándate a bañar!", pero el 'Maestrito' no es cualquier chibolo charlatán. Es un grandísimo rebelde. Haciendo titulares sobre su vida privada, ha destrozado todos los estereotipos sobre la vida pública de un ajedrecista. La pinta de nerd que creo vislumbrar en sus fotos de campeón prepúber solo puede ser un prejuicio de mi parte, pues se trata del mismo chico que ayer se paseó por varios sets, coquetón y metrosexualizado y hasta se dio el lujo, sueltísimo de huesos, de pedir auspiciadores no solo para su carrera de campeón, sino para que también lo ayuden a saldar arrugas de la buena vida.
Tremendo 'Maestrito'. Su serenidad al contestar, su envidiable frescura, solo es posible porque en él están haciendo tablas la sensatez y la irresponsabilidad adolescente. Oyó a sus padres, volvió al colegio y si mantiene el equilibrio, quizá no vuelva a patear el tablero sin los pies.
Del episodio ha quedado un entredicho. Emilio insiste en que su enamorada no es la ebria que apareció farfullando en el último "Reporte semanal", pero no ha dado pruebas que permitan identificar a Adriana Oliveira con certeza y dar con la ONG en la que, según Emilio, esta hace trabajo social y organiza teletones.
Llamé a Eduardo Guzmán, director del programa, y defiende la veracidad de la nota del reportero David Reyes. Pero me dijo que no quiere polemizar con un campeón quinceañero y que espera que, si lo vuelven a entrevistar, se trate de sus triunfos en el ajedrez. Pero ese deporte, al menos para este lego, no será el mismo después del 'Maestrito'.