Ministra de Comercio realizó lobby

Consenso en EE.UU. sobre el TLC con el Perú sufre demora

Por Marienella Ortiz Ramírez

En la reunión que sostuvieron ayer en Washington la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, y la representante comercial de EE.UU., Susan Schwab, dialogaron sobre los pasos a seguir para ratificar el tratado de libre comercio (TLC) entre ambos países, luego de que se llegara a un consenso entre los congresistas y el Ejecutivo estadounidense sobre el futuro tratamiento laboral en los acuerdos comerciales.

Sin embargo, la ratificación del TLC aún tendría que mantenerse en compás de espera porque justamente las conversaciones de Schwab y del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes habrían sufrido un retroceso, confirmó ayer el representante del Mincetur en el tema del TLC, David Lemor. "Ahora habría que esperar otros 10 días o dos semanas más para que finalmente lleguen a un consenso y se pueda comenzar a evaluar las enmiendas que tendrían que acompañar el acuerdo negociado con el Perú, para que entre a debate en el Capitolio", afirmó Lemor. De no aprobarse en ese lapso, estimó que el escenario se complicaría más, en la medida en que cobrará mayor fuerza la campaña electoral a la Casa Blanca.

OPOSICIÓN DE LEVIN
El retroceso mencionado tendría que ver con que el presidente del subcomité de Comercio Exterior, el legislador demócrata Sander Levin, se habría opuesto a lo que ya habrían acordado el fin de semana Schwab con el presidente del Comité de Medios y Arbitrios, Charles Rangel, sobre el tema laboral, comentó en Lima el gerente general de la Cámara de Comercio Americana (Ancham), Aldo Defilippi. Dicho consenso significaba que EE.UU. y el país firmante del acuerdo comercial se comprometían a cumplir con la declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre principios fundamentales del trabajo de 1998. Mediante ese documento se impedía en la práctica a los países socios comerciales impugnar a EE.UU. por un incumplimiento de otros convenios laborales no suscritos con la OIT, que es la mayor preocupación de los republicanos y del Gobierno.

De otro lado, Defilippi opinó que los acuerdos con el Perú y Panamá serían menos complicados de verse en conjunto para su debate en el Capitolio, pues en el caso de Colombia hay un mayor lobby en contra de los empresarios azucareros. Al respecto, la ministra Aráoz comentó hace unos días en EE.UU. que le gustaría que los acuerdos del Perú, Colombia y Panamá se abordaran en conjunto. Defilippi comentó, además, que los gremios empresariales del Perú y Panamá apoyan el acuerdo comercial, a diferencia de lo que ocurre en Colombia.

La reunión matinal entre Schwab y Aráoz fue en estricto privado. Según el corresponsal de El Comercio, Miguel Vivanco, al final del encuentro con Schwab, Aráoz se limitó a decir que la visita de tres días a Washington "había sido muy positiva" y que había una buena disposición tanto del Ejecutivo como de los congresistas estadounidenses para avanzar en la ratificación del acuerdo.

Sanción a la extracción ilegal de caoba
Durante su presentación en la Conferencia de las Américas 37, la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, informó a los presentes que la cuota fijada de extracción de caoba se redujo este año, al pasar de 17.000 metros cúbicos a 13.476 metros cúbicos de madera.

Aráoz explicó que un porcentaje muy reducido de las exportaciones peruanas de caoba a Estados Unidos se origina en las áreas donde se encontraron irregularidades y que, en cada caso, las autoridades peruanas reaccionaron de manera rápida aplicando sanciones, como la cancelación de los permisos de extracción.

Además, la ministra aseguró que en el Perú se fortalecieron las prohibiciones de trabajo forzado y que se incrementó el número de inspectores laborales, al pasar de 222 en el 2001 a 340 en la actualidad.

También recordó que el Perú ha ratificado las principales convenciones de la OIT referidas al trabajo forzado, organización de sindicatos, la abolición de las peores formas de trabajo infantil, el derecho de huelga y los pactos colectivos.