TAREA PENDIENTE EN LOS PRÓXIMOS MESES

Programas sociales deben aumentar su cobertura y reducir las suplantaciones

El 70% de beneficiarios es pobre. El 30% restante no. En necesario focalizar el gasto en los que realmente lo necesitan

Por Karín Acevedo Damián

Quizá alguna vez se haya preguntado si realmente el dinero que invierte el Estado en los programas sociales cumple con el objetivo de aliviar la pobreza y de llevar ayuda a quienes realmente lo necesitan.

De acuerdo con las cifras actuales sabemos que ese objetivo no se logra adecuadamente. Hoy el 70% de los beneficiarios de los programas sociales es efectivamente pobre; mientras que el 30% restante no lo es; eso quiere decir que hay cierto grado de filtración que se debe corregir.

Existen 82 programas sociales cuyos beneficiarios fueron seleccionados mediante algún método de focalización. La acción de estos programas ha llevado a producir duplicidades en la intervención, sub cobertura, problemas de filtración (suplantación) y elevada discrecionalidad. Esa es la conclusión a la que llegó la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS).

Adicionalmente detectó que en todos los programas sociales no hay una intervención basada en resultados. La existencia de programas con objetivos comunes, manejados por distintos sectores o ministerios, genera altos gastos administrativos (alrededor del 80% de los programas sociales tiene gastos administrativos mayores al 10%).

Bajo este diagnóstico, el Gobierno sabía que la situación tenía que cambiar y por eso propuso la fusión de los programas sociales con el objetivo de ordenarlos, mejorar su cobertura y focalizar el gasto del Estado en los más pobres.

PROGRAMAS Y POBREZA
Según Fernando Villarán, ex ministro de Trabajo, la reducción de la pobreza ha sido consecuencia en primer lugar del desarrollo económico obtenido en los últimos años y de manera secundaria los programas sociales han contribuido en esa reducción.

Particularmente --expresó-- el programa Juntos ha tenido una cobertura creciente. Y estimó que a través del programa Crecer, como coordinador de todos los otros programas, se logrará una mayor eficiencia. Agregó que un problema que requiere pronta solución es el relacionado con algunos programas sociales alimentarios importantes, como el Vaso de Leche, que se respaldan en organizaciones sociales de base. Estas organizaciones, mencionó, muchas veces se han constituido en grupos de presión y de poder donde es difícil saber si los beneficiarios siguen en situación de pobreza o han salido de ella y aún así todavía siguen exigiendo ese servicio del Estado. Frente a este problema sugirió que sean organismos independientes del Gobierno y de la política, los que determinen técnicamente quiénes necesitan de la ayuda del Estado.

Javier Portocarrero, director del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), comparte la necesidad de reformar los programas sociales porque, según comentó, no han sido adecuadamente administrados. "Hay mucho gasto en ellos y tienen un impacto pequeño en la reducción de la pobreza", comentó.

ENSEÑAR Y PESCAR
Villarán consideró que una vez terminada la fusión de los programas sociales, estos se deben orientar a formar capital humano, es decir deben tener una fuerte incidencia en educación y salud de manera que cada vez sean más las personas mejor calificadas para insertarse en la actividad económica. "Esa es una salida definitiva de la pobreza, contar con un trabajo digno , que la persona pueda crear una productividad más alta y se haga independiente de los programas sociales", comentó.

MÁS DATOS
4El presupuesto anual que se destina a los programas sociales es 3.306 millones de soles.
4De los 82 programas existentes, el Ministerio de la Mujer maneja 31 y el Ministerio de Agricultura 12.
4Se estima que existen 15.000 comedores populares de los cuales cerca de 5.000 se encuentran en Lima
4El Vaso de Leche transfiere alrededor de S/.6 mensuales por beneficiario.

Descentralización con cuidado
De acuerdo con el ex ministro de Trabajo Fernando Villarán, mientras más cerca de la población estén los programas sociales es mejor.

Así, se mostró a favor de la descentralización de estos programas.

" Es mejor que la población misma ejerza el control y el pedido de una mayor transparencia en general de los programas sociales", señaló.

Sin embargo advirtió que esa descentralización debe hacerse de manera organizada. Pero además, agregó, se debe capacitar a las regiones en políticas de gestión y administración de los programas sociales.

Consideró que las regiones no están acostumbradas a tener estas capacidades y propuso dirigir el trabajo en ese sentido.