LA SEÑORA JUDITH RIVERA TIENE DUDAS SOBRE PROMESAS

Paciente que contrajo el VIH por transfusión demanda una pensión

La policía citará al personal médico del hospital Carrión involucrado en el caso

La señora Judith Rivera Díaz recibe en la modesta sala de su casa, de retazos de madera y calaminas, en Ventanilla Alta, a todos los periodistas que la buscan luego de que denunciara públicamente el trato discriminatorio del que fue objeto en el hospital Carrión, donde contrajo el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) por una transfusión del banco de sangre.

La madre de familia de 44 años y dirigente vecinal solo espera que su caso no quede impune. "El maltrato y la discriminación que recibí me llevaron a no quedarme callada. Me armé de valor no solo por mí, sino también porque lo sucedido puede pasarle a cualquiera, incluso a los niños, y eso no es justo", comentó quien se ha propuesto promover, con apoyo de María José Córdova, esposa de alcalde de Ventanilla, la creación de una fundación para atender a quienes son víctimas de negligencia médica y abuso de autoridad.

La señora Judith Rivera fue intervenida quirúrgicamente en el hospital Carrión para extraerle el útero debido a un tumor (mioma), pero en el proceso le perforaron la vejiga. "Para resolver esta negligencia, me programan para una segunda intervención, pero en las pruebas de riesgo quirúrgico doy positivo a la prueba rápida de VIH. Me había infectado durante la primera intervención", recuerda el ama de casa.

A pesar del vuelco que la confirmación del contagio del VIH dio a su vida, los difíciles momentos que atraviesa le han permitido también conocer la lealtad de sus amigas y de los vecinos que durante los últimos siete años no dudaron en reelegirla presidenta de la junta directiva de las manzanas E2A y E2B de Ventanilla Alta. "Todos los vecinos me han levantado bastante la moral. Tengo un compromiso con mi gente y no los voy a abandonar. Seguiré adelante, aunque tendré que delegar algunas tareas que no podré realizar más, como ayudar a vecinas enfermas, acudir a sesiones prolongadas... Me siento tan limitada. Sé que también debo cuidar más mi salud", dijo.

Asimismo, la señora Judith Rivera tiene una gran duda: si las autoridades del Ministerio de Salud cumplirán efectivamente todas sus promesas de ayuda.

Por lo pronto, su abogado, el doctor Edwin Rojas, ya presentó el viernes pasado una demanda de indemnización por daños y perjuicios ante el Juzgado de Paz Letrado del Callao. "He decidido demandar al Estado una pensión para mí y mis hijas", dijo la señora Rivera. Su abogado también está pendiente de la investigación de oficio de la Segunda Fiscalía Provincial Penal del Callao.

REALIZAN PESQUISAS
La titular de este despacho, Jessie Ampudia, verificó ayer por la mañana que el banco de sangre del hospital Carrión permanecía cerrado y dispuso, con apoyo de peritos de la División de Investigación Criminal (Divincri Callao), la extracción de muestras de sangre de las unidades allí almacenadas para su posterior análisis. La Divincri Callao citará en los próximos días al personal médico involucrado en el caso de la señora Judith Rivera para establecer responsabilidades. De haberlas, se tipificaría el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, que se sanciona con una pena de 4 a 8 años de prisión.