Por Dra. Carmen Torres. Especialista en trasplantes de órganos y células madre
Es fabuloso encontrar que en los últimos años distinciones como el Nobel y otras de singular importancia, como el premio Albert Lasker, han sido otorgadas a estudios ligados a las células madre embrionarias.
Actualmente no hay encuentro médico-científico, en cualquiera de las especialidades existentes, en el que no se incluya una conferencia de células madre dada su relevancia tanto por su rápido desarrollo, como porque se han constituido en la esperanza más prometedora para el tratamiento de numerosas enfermedades, sobre todo aquellas crónicas, invalidantes o actualmente mortales.
Es allí donde radica la importancia de los estudios de los estadounidenses Mario Capecchi y Oliver Smithies y el británico Martin Evans.
Sabemos que actualmente a lo largo del mundo se están realizando innumerables procedimientos terapéuticos con el uso de las células madre en sus diferentes fuentes de obtención, no todos ellos con el rigor científico que la ética impone, por lo que es importante saludar el trabajo de estos tres científicos que con sus aportes, hoy merecidamente reconocidos con el Premio Nobel, enaltecen el desarrollo científico y médico.